Historias paranormales… apariciones en tiempos de guerra
La creencia de que existen fantasmas es un hecho generalizado que aparece en todas las sociedades y culturas del planeta.
Leyendas, cuentos populares, folclore o investigaciones sobre espíritus y aparecidos, testimonian, directa o indirectamente, el interés de los hombres por saber qué sucede más allá de la muerte. Sin embargo, la aparición de una multitud de figuras fantasmales que reproducen acontecimientos que han tenido lugar en el pasado supone un paso más allá de las meras creencias personales, aún más cuando dichas apariciones son vistas simultáneamente por un gran número de personas.
Más allá de cualquier especulación acientífica, existen numerosos casos que traspasan la barrera de la creatividad literaria y de las leyendas, y acaban instalándose en la más impactante duda razonable. Pero ¿qué son?
Gran parte de estas apariciones grupales tienen que ver con acciones bélicas, las cuales suelen ir acompañadas de una actividad mental y emocional fuera de lo normal. El doctor James Mc Harg, graduado de la Universidad de Edimburgo en 1940 e investigador psíquico de la Armada Real Británica, sugería que los responsables de tales fenómenos eran los recuerdos acumulados en el inconsciente colectivo. ¿Es posible por tanto que el proceso sea desencadenado por la mente de los testigos, por interacción con la información almacenada en el entorno físico? De ser así, tiene que haber algo en el marco físico que desencadene el fenómeno, y que haga que el cerebro capte esos recuerdos almacenados.
En épocas de guerra o de graves crisis sociales fueron frecuentes los relatos de visiones en los cielos. Los “Ángeles de Mons” alcanzaron gran notoriedad en agosto de 1914, al difundirse la idea de una intervención divina para ayudar a las tropas británicas en Bélgica. ¿Cómo explicar estas imágenes arquetípicas celestiales? ¿Se trata de ilusiones ópticas? ¿O quizás son formas proyectadas por deseos y pensamientos colectivos?
Durante los inicios de la Primera Guerra Mundial se produjo una epidemia de “visiones”. Desde diferentes campos de batalla, los soldados afirmaron haber recibido la ayuda de misteriosas figuras que observaron en los cielos. La más célebre de estas visiones –conocida como los “Ángeles de Mons”- ha sido considerada con frecuencia como simple folclore o ficción, pero cuando en 1990 Kevin Mc Clure publicó su libro “Arqueros y ángeles”, donde ponía de manifiesto que había aspectos del fenómeno dignos de ser estudiados, otros investigadores comenzaron a prestar atención a este asunto.
En los años 20, los miembros de la Sociedad de Búsqueda Psíquica había extraído algunas conclusiones al respecto, ya que en el momento del conflicto bélico recibieron muchas consultas con relación a esta visiones y se interesaron por descubrir qué había de cierto en los relatos.
La Sociedad de Búsqueda Psíquica es una organización sin fines de lucro fundada en 1882 en Londres por un grupo de eminentes pensadores. Su propósito es comprender los eventos y las habilidades, comúnmente descritos como psíquicos o paranormales, mediante la promoción y el apoyo a la investigación, examinando los fenómenos paranormales de una manera científica y objetiva.
Aunque no se proporcionaron pruebas realmente sólidas, una gran cantidad de personas creían que habían tenido visiones de carácter supranormal, pero estas visiones se podrían interpretar como una variante de alucinación subjetiva o generada por alguna causa externa, nacida de la expectativa, del temor o de la esperanza. En este sentido, Kevin Mc Clure explica en su ensayo “Visiones de consuelo y catástrofe” que nunca debe ignorarse el fondo emocional de las personas que perciben sucesos aparentemente paranormales… La esperanza y el temor son emociones humanas primordiales y ambas pueden reflejarse en el curso de una experiencia visionaria.
Sin duda, dado que la guerra es probablemente la forma más grave de crisis social, los niveles de angustia y miedo, junto a la falta de sueño, experimentados por muchas personas durante la Gran Guerra, debieron ser tan elevados que probablemente propiciaron los típicos estados alterados de conciencia conducentes a experiencias visionarias.
¿Qué ocurrió exactamente en Mons? ¿Fueron alucinaciones de los soldados o hubo una auténtica intervención celestial para salvar a las fuerzas expedicionarias británicas de ser destruidas cuando luchaban desesperadamente contra el enemigo alemán?
Sea como fuere, lo cierto es que el avance teutón se detuvo de forma aparentemente inexplicable, al tiempo que comenzaron a circular anécdotas acerca de que los aliados habían contado con un auxilio venido del cielo.
¿Se puede creer que desde la regencia celestial, que es todo amor y paz, envíen tropas angelicales para intervenir en una guerra de hombres donde todo es odio, violencia y muerte?
Jinetes misteriosos
Supuestamente todo comenzó en 29 de septiembre de 1914, al publicarse un relato titulado “Los arqueros” del escritor inglés Arthur Machén. En este escrito describía cómo, en la Guerra de los Cien Años, una compañía de arqueros ingleses había aparecido en el aire, aterrorizando a los alemanes y renovando la confianza de las tropas aliadas.
Tras la publicación del texto muchas personas comenzaron a contar que sus familiares en el ejército habían tenido experiencias de visiones angelicales entre las que figuraban San Jorge, San Miguel y Santa Juana de Arco, además de un misterioso jinete vestido de blanco. Arthur Machén afirmó que tales anécdotas se basaban en su relato pero, aunque tal pretensión podría admitirse a priori, lo cierto es que, por influyente que fuera el papel de su escrito en la proliferación del mito, de ningún modo pudo tratarse de una única fuente.
Ya existían testimonios acerca de este fenómeno anteriores al relato de Arthur Machén. Además, conociendo el hecho de que muchos soldados británicos que dijeron haber recibido apoyo moral mediante visiones auxiliadoras conocían el relato de Machén, es difícil creer que franceses y rusos –que habían pasado por idénticas experiencias- tuvieran acceso al mismo. Por otra parte, el número de testimonios fue verdaderamente elevado. Pero, ¿eran auténticos? ¿Cómo se difundieron?
Según la descripción de Ralph Shirley en su libro “Los ángeles guerreros en Mons” de 1915, el 28 de agosto de 1914, un cabo de lanceros relató el siguiente suceso: “Surgió una luz extraña en el aire… Pude ver claramente tres figuras. La del centro tenía lo que parecían alas desplegadas; las otras dos no eran tan grandes pero sí claramente distintas a la figura den centro. Parecían tener una larga túnica de tono dorado, y estaban sobre las líneas alemanas, frente a nosotros. Las observamos durante tres cuartos de hora. Todos los que me acompañaban las vieron, y hubo más hombres, de otras compañías, que también nos dijeron haber observado el mismo fenómeno”.
Otro soldado dio cuenta de que su regimiento, perseguido por la caballería alemana y atrapado en una cantera, vio de repente que “en la cima de una pared rocosa había ángeles alineados, que fueron observados por todos los soldados, incluidos los alemanes. Estos últimos, de pronto, se detuvieron, dieron media vuelta y huyeron a todo correr. Uno de los alemanes hecho prisionero preguntó quién era el oficial vestido de blanco montado a caballo que dirigía a los ingleses. Lo intrigaba el hecho de que no lo hubieran matado o herido pese a haberle disparado repetidamente”. ¿Se trataba acaso de San Jorge, como aseguraron otros soldados?
Un soldado alemán herido relató que había visto al mismo San Jorge dirigiendo a los británicos en la batalla de Vitry Le François. Otro soldado confirmó el suceso de Mons con estas palabras: “Apareció una extraña nube luminosa y, cuando se despejó, había un hombre alto de cabello rubio y armadura dorada, montado sobre un caballo blanco y blandiendo su espada. Los alemanes, al verlo, se batieron en retirada”.
Muchas enfermeras de la guerra tuvieron la oportunidad de escuchar de boca de los soldados heridos numerosos relatos prácticamente idénticos sobre visiones sumamente extrañas. ¿Se trató acaso de una artimaña urdida para levantar la moral de los soldados en los campos de batalla? ¿Y qué se podría pensar de las diferentes versiones de la historia de los “Ángeles de Mons” publicadas en algunos periódicos católicos de la época?
En efecto, la historia sirvió de argumento a varios pequeños libros y panfletos. Algunos eran simples colecciones con relatos de las visiones y leyendas al estilo de “Los arqueros” de Arthur Machén. Los más interesantes eran los que analizaban la historia de este escritor inglés. Por ejemplo, “Del lado de los ángeles” de Harold Begbie, el ya mencionado “Los ángeles guerreros en Mons” de Ralph Shirley y “Regreso al frente”, escrito por la enfermera Phyllis Campbell.
A pesar de las publicaciones al respecto, se podría cuestionar que los testimonios de visiones similares a las de Mons no están lo bastante bien documentados como para sacar conclusiones definitivas, ni siquiera aunque se acepten otras posibilidades, como la de que las visiones, que dijeron observar atónitos los soldados, fueran imágenes proyectadas por los aviadores británicos sobre las nubes para hacer creer a las tropas que hasta Dios estaba del lado de su país. Así lo supuso en sus memorias el agente del espionaje alemán Friedrich Herzenwith en 1930, quien al parecer, sabía acerca de la existencia de una tecnología capaz de producir estas apariciones.
Las apariciones de figuras celestiales arquetípicas con sus mensajes significativos poseen una larga trayectoria, en su mayor parte registrada en las escrituras sagradas de una gran variedad de culturas. Las referencias bíblicas, por sí solas, son suficientemente extensas, pero también se encuentran muchas recogidas por los historiadores clásicos, como las de los héroes del “más allá” que ayudaron a los griegos en su lucha contra los persas, en la batalla de Maratón, en el año 490 antes de Cristo. El viajero griego Pausanias escribió en el siglo II que los griegos vieron en ese lugar a un hombre de aspecto rústico que mató a muchos persas con un arado y luego desapareció. Cuando los atenienses consultaron al oráculo, éste les dijo que sólo debían honrar al héroe Echetlaeus, “el del arado”, y por ello le erigieron un monumento de mármol.
Plutarco, por su parte, en su biografía sobre Teseo, señaló que en Maratón muchos de los soldados creían haber visto una aparición de Teseo a la cabeza del ejército, frente a los bárbaros.
También Cicerón escribió sobre la aparición de Castor y Pólux en el lago Regillus en el año 496 antes de Cristo luchando a caballo en las filas romanas contra los ejércitos de otras ciudades en la Guerra Latina.
Con posteridad, también se han registrado visiones de cruces, como la que supuestamente indujo a Constantino a convertirse al Cristianismo. El emperador creyó ver en ella el lema “Con este signo vencerás”, la víspera de la decisiva batalla del Puente Milvio, el enfrentamiento militar que tuvo lugar el 28 de octubre de 312 entre los ejércitos de los emperadores Constantino I y Majencio. La victoria de Constantino derivó en el fin de la tetrarquía (forma de gobierno en la que el poder lo ejercen cuatro personas conocidas como tetrarcas) y lo llevó a convertirse en la máxima autoridad de los territorios occidentales del Imperio, mientras su cuñado Licinio reinaba en las provincias orientales.
Esta batalla constituye un importante punto de inflexión en la historia del cristianismo, ya que los historiadores cristianos de esta época y posteriores, influidos por la narración de Eusebio de Cesárea, atribuyeron la victoria de Constantino a una auténtica intervención divina.
Este fenómeno, sin embargo, no parece confinado a la Cristiandad, según ha señalado el investigador Harold Wilkins al referirse a los relatos acerca de una esvástica vista en el cielo por los nazis de un pueblo al norte de Alemania, en 1937.
Wilkins recogió en su obra “Extraños misterios del tiempo y del espacio” de 1958 otros ejemplos históricos de interés. Por ejemplo, en 1954, en Freiburg, hubo gente que declaró haber visto a Jesucristo sentado sobre un arco iris como si fuera a anunciar el Juicio Final.
Tras una violenta tormenta, Cristo también apareció en la cruz y acompañado de ángeles con arpas en los cielos ingleses de Bath, en 1905; y en Ipswich, durante un ataque aéreo, en abril de 1944, cientos de personas tuvieron otra visión de Jesús en la cruz.
Tras su exhaustiva investigación, Wilkins concluyó que “no existe nada más extraño que la mente humana, especialmente en épocas de guerra y de grandes tumultos”.
Numerosos ejércitos fantasmales han sido vistos a lo largo de la historia de los humanos. Entre los ingleses se conoce una multitud de episodios de este tipo.
Tras la batalla de Edgehill, una terrible contienda en la que intervinieron más de 40.000 hombres, que fue la primera batalla importante de la Primera guerra civil inglesa y que tuvo lugar cerca de Kineton en Warwickshire, el 23 de octubre de 1642, los pastores de la región vieron en el cielo apariciones de caballería y soldados espectrales.
En las colinas donde habían perecido unos 2.000 hombres, también escucharon un extraño estruendo guerrero. El resultado de esta batalla fue la victoria de las tropas parlamentaristas al mando del Conde de Essex sobre las tropas Realistas de Carlos I de Inglaterra comandadas por el Príncipe Ruperto del Rin, lo que imposibilito a los realistas tomar Londres y así asegurarse una victoria rápida sobre los Parlamentarios. A partir de esta batalla se iniciaron tres años de guerra civil.
En navidad, la batalla “fantasmal” se repitió y un editor londinense, Thomas Jackson, entrevistó a varios testigos, publicando un informe en enero de 1643. El coronel Sir Lewis Kira y otros emisarios enviados al lugar por el rey Carlos I, no sólo confirmaron los testimonios sino que tuvieron ellos mismos la posibilidad de contemplar el combate fantasmal en dos ocasiones e incluso reconocieron a algunos de los soldados fallecidos.
La batalla fantasma de Edgehill tiene un curioso paralelo en España, localizado en el desfiladero de Roncesvalles, Navarra, escenario de la derrota de las tropas francesas al mando de Roldán, sobrino del emperador Carlomagno, en al año 778. Se dice que en las noches de luna llena se escuchan allí los sonidos de aquel trágico encuentro: oraciones, gritos de agonía... y acaso también el lejano sonido del cuerno de caza con el que Roldán moribundo pidió auxilio.
En 1904 un grupo de escolares caminaba hacia la colina de Marplit, cerca de Honiton, en Devon, cuando vieron a un hombre al que creyeron un loco, vestido con un sombrero negro de alas anchas y una larga chaqueta de color castaño salpicada de barro. Curiosamente, el maestro que acompañaba a los escolares fue el único que no vio la aparición. El aspecto aturdido y exhausto del hombre asusto a los niños. Las investigaciones posteriores revelaron lo siguiente: en 1685, un hombre que vivía en una granja de la colonia de Marplit consiguió escapar de la carnicería que se produjo en la batalla de Sedgemoor -durante la rebelión del duque de Montmouth contra el rey Jaime II y regreso a su casa. Pero en el preciso momento en que su mujer y sus hijos se aprestaban a darle la bienvenida, una turba de soldados se acercó y derribó al hombre con sus espadas.
En 1645, una nueva batalla en Naseby, Northamptonshire, también se repitió de forma espectral. Al parecer, los lugareños se congregaban en una colina cercana para verla y sentir el fragor de la contienda.
En 1745, unas treinta personas pudieron contemplar un ejército de fantasmas que marchaba sobre el cielo de Souter Fell, en Cumbria, durante la época de la rebelión de los jacobitas. Además, en el mismo sitio donde en 1746 se llevo a cabo la batalla de Culloden, se ha visto repetidamente a guerreros fantasmales.
La Batalla de Culloden ocurrió el 16 de abril de 1746 y fue el choque final entre Jacobitas y partidarios de la Casa de Hanóver durante el levantamiento jacobita de 1745. Fue la última batalla librada en suelo británico, y supuso para la causa jacobita, que defendía la restauración de la Casa de Estuardo en el trono británico, la derrota definitiva de la que nunca se recuperó.
También se conocen casos similares en América. Son famosos los ejércitos fantasmales de Lewisburg, Virginia, en 1863.
Soldados espectrales también fueron vistos en Mohan, India, en 25 de febrero de 1858.
En Alcoy, Alicante, donde se celebra una de las más vistosas fiestas de moros y cristianos de España, es muy conocida la leyenda de la aparición milagrosa de San Jorge. En el año 1276 regresaba de Granada el moro Abú-Abdalá-ben-Huzdail, más conocido por Al-Azraq (“el Azul”), a causa del color de sus ojos, acompañado de doscientos cincuenta jinetes. El rey don Jaime envió a cuarenta de sus caballeros hasta Alcoy para enfrentarse con las huestes invasoras. Estas atacaron el 23 de abril por el flanco oeste de la villa. Sorprendidos mientras celebraban misa, los cristianos acudieron al encuentro de sus enemigos, encabezados por el sacerdote Mosén Torregrosa. La batalla acabó con la retirada del ejército moro, tras sucumbir Al-Azraq al ser alcanzado por una flecha. Las crónicas de esta victoria relatan con todo detalle cómo los moros gritaban que habían visto sobre las almenas a un jinete montado en un caballo blanco, al que llamaron “Walí”. Los cristianos lo identificaron como San Jorge y sostuvieron que había acudido en su defensa.
En Santiago de Querétaro, en un paraje famoso conocido como loma de Sangremal, se produjo un acontecimiento de enorme importancia para la historia de México. Allí tuvo lugar la última batalla que los indios chichimecas, con don Lobo y don Coyote a la cabeza, libraron contra los conquistadores españoles, comandados por Hernán Pérez, que contó con el apoyo de otomíes, purépechas y tlaxcaltecas, tribus convertidas al cristianismo.
Estos nativos aliados de los españoles estaban dirigidos por el indio Conin, que tras su bautismo adoptó el nombre de Fernando de Tapia. Según la leyenda, conscientes los chichimecas de que su resistencia sólo traería mayores desgracias a su pueblo, decidieron enfrentarse con sus enemigos en una última batalla de honor, sin armas. No obstante, tanto fue el entusiasmo que desplegaron los chichimecas que pusieron en fuga al ejército español y sus aliados. Ante esta inesperada debacle, los conquistadores se encomendaron a la protección del apóstol Santiago. La fecha de la batalla, 25 de julio de 1531, no podía ser más propicia al venerado santo, al coincidir con su propia festividad. Según relata la leyenda, la súplica obtuvo una respuesta inmediata: de pronto se oscureció el Sol y pudieron verse las estrellas en pleno día, al mismo tiempo que aparecía una luminosa cruz de color rosado y el apóstol Santiago cabalgando sobre un caballo blanco en el cielo. Aprovechando el estupor de los chichimecas, sorprendidos y desconcertados por la visión celestial, los españoles y sus aliados recuperaron fuerzas y, estimulados por el milagro, acabaron ganando la batalla.
¿Acaso la intensa emoción y el agotador esfuerzo del combate favorecen los fenómenos psíquicos de estas características o se trata simplemente de leyendas?
Se han propuesto dos explicaciones en relación con estas apariciones de ejércitos y batallas fantasmas. Podrían deberse a la reproducción de las imágenes visuales y sonoras del acontecimiento original debido a la información almacenada en el entorno físico del lugar. En circunstancias favorables de orden meteorológico, por ejemplo, los sucesos sería “retransmitidos” para crear en las mentes de los testigos especialmente sensibles la impresión de que estaban reviviendo lo acontecido. Es decir, podría tratarse de un proceso activado por las mentes de los testigos capaces de interactuar con la información registrada en el entorno físico.
La otra explicación apunta a auténticos “saltos en el tiempo” en los que pasado y presente o presente y futuro llegan a coexistir de manera temporal.
En la Segunda Guerra Mundial hubo otro episodio similar al de Mons entre las tropas finlandesas que luchaban contra los rusos en Mannerheim, y aún en la actualidad los ángeles siguen manifestándose a las personas tanto o más que a los soldados de las guerras mundiales o a los monjes del medioevo.
Varios investigadores han pretendido explicar estas imágenes celestiales de ejércitos fantasmales, ángeles, santos, crucifijos y otras figuras mediante argumentos meteorológicos, como formaciones raras de nubes, extrañas configuraciones de la niebla o manchas resplandecientes de plasma creadas por descargas eléctricas en la atmósfera. Otros argumentas que se trata de enjambres de insectos o ilusiones ópticas.
Muchos de los ejércitos fantasmas registrados por charles Fort, quien vivió entre 1874 y1932 y fuera un investigador estadounidense conocido por dedicarse al estudio de hechos supuestamente no solucionados por la ciencia de su época, se han atribuido a espejismos y a formas proyectadas por pensamientos colectivos, es decir, materializaciones visibles de las creencias, preocupaciones y esperanzas de socorro de la comunidad, originadas durante períodos de estrés o crisis mediante algún proceso paranormal que la ciencia convencional aún no puede explicar.
El investigador Harold Wilkins ha propuesto que se trata de un fenómeno Psico-neural que puede producirse en tiempos de gran emoción, miedo y estrés; las imágenes visualizadas parecen proyectadas sobre un fondo de nubes. Se trataría de una experiencia de carácter subjetivo; por esta razón algunas personas perciben imágenes de apariciones fantasmales, mientras que otras, en idéntica situación y al mismo tiempo, no pueden verlas.
Por su parte, al referirse a estas y otras visiones de imágenes religiosas, el investigador norteamericano Scout Rogo señaló en su obra “Más allá de la realidad” que representan formas de pensamiento que irrumpen en la realidad física. Esto ocurre normalmente en naciones católicas, cuando es necesario.
En épocas de grandes conflictos religiosos y sociales, la gente de estas comunidades recurre a la fe en sus creencias para sostenerse emocionalmente. Sus oraciones y preocupaciones establecen de alguna manera contacto entre dicha comunidad y un sistema de realidad aparte que les responde enviando una figura desde el misterioso reino celestial. Este mensajero celestial estaría “programado” por el grupo o la comunidad para responder a determinados conflictos.
De acuerdo con la perspectiva del investigador Scout Rogo, no puede negarse que los “Ángeles de Mons” funcionaran como un arquetipo reactivado, capaz de conferir beneficios psicológicos inmediatos a quienes experimentaron las visiones y de transmitir alguna clase de mensaje destinado al mundo en general.
En la década de los años 40, el investigador Gilbert Murray, autor de la obra “Cinco escenarios de la religión griega”, donde recoge numerosos casos de apariciones de dioses y semidioses en diferentes batallas, señaló que los hombres primitivos entendieron mejor que los hombres actuales las visiones y voces de dioses y demonios de todo tipo.
¿Cuántas nuevas visiones están por venir en un mundo tan convulsionado como el actual? ¿Serán mejor comprendidas que en la antigüedad y que ahora?
¿Mantiene aún la humanidad la necesaria capacidad de asombro para sorprenderse ante una aparición colectiva de gran magnitud?
Fuente: “Los guerreros del Cielo; apariciones sobrenaturales en las batallas” de José Antonio Iniesta. Adaptación: Marcelo Quiroga
Ellos ya lo han decidido: los humanos abundan en demasía y muchos millones deberán desaparecer para poder llevar adelante el gran plan del Nuevo Orden.
En Estados Unidos, las Piedras Guía de Georgia, situadas en el condado de Elbert conforman un monumento misterioso en el cual se pueden leer diez “mandamientos” para una “Nueva Edad de la Razón”. El primer mandamiento indica que se debe mantener la población mundial por debajo de 500 millones de personas.
Estas guías refieren a temas que están asociadas con el “Nuevo Orden Mundial”, incluyendo la despoblación masiva, la instauración de un solo gobierno mundial y la introducción de un nuevo tipo de espiritualidad. Los autores de estas normas han solicitado permanecer totalmente anónimos, sin embargo, este grupo misterioso dejó un texto explicando el razonamiento detrás de las reglas, dejando poco espacio a las hipótesis. Las Piedras Guía describen el mundo ideal, según lo previsto por ocultas Sociedades Secretas. El monumento es la prueba de un vínculo existente entre las sociedades secretas, la élite mundial y el empuje para un Nuevo Orden Mundial, siendo su primer objetivo la reducción de la cantidad de personas en el planeta.
Construido durante los años 1979 y 1980 por la empresa Elberton Granite Finishing Company bajo el auspicio de una persona que ocultó su verdadero nombre con el pseudónimo de R. C. Christian, tiene un peso total de más de 100 toneladas., y una estructura de casi seis metros de altura compuesta de seis losas de granito pulido.
Una de ellas se encuentra situada en el centro, rodeada por otras cuatro, mas una sexta que se encuentra dispuesta horizontalmente sobre las cinco anteriores, todas alineadas por criterios astronómicos como la localización de la estrella polar o los puntos solares correspondientes a los solsticios y los equinoccios. A poca distancia del conjunto, hacia el oeste, se encuentra otra piedra semienterrada en la que pueden leerse notas sobre la historia y los objetivos de las Piedras Guía.
En estas Piedras se hallan grabados dos mensajes. Uno de ellos se encuentra en la cúpula superior del monumento, grabado en 4 escrituras antiguas: escritura babilónica cuneiforme, al norte; griego clásico, al este; sánscrito al sur, y jeroglíficos egipcios, al oeste. El mensaje dice lo siguiente: “Dejad que estas sean Piedras Guía hacia una Edad de la Razón”.
Según los estudiosos esta frase es una referencia al libro “La Edad de la Razón” de Thomas Paine, político, inventor, intelectual, radical, revolucionario y publicista estadounidense de origen inglés que vivió entre 1737 y 1809. Promotor del liberalismo y de la democracia. Considerado uno de los Padres Fundadores de los Estados Unidos.
Y el contenido total del mensaje tiene una notable semejanza con la llamada Carta de la Tierra, una declaración de la Iniciativa de la Carta de la Tierra de Mikhail Gorbachev, presidente de la organización Cruz Verde Internacional y de Maurice Strong, presidente del Consejo de la Tierra.
El otro mensaje, se compone de un decálogo o diez “mandamientos”, escritos en 8 idiomas modernos, un idioma en cada cara de cada piedra, hallándose entre ellos el idioma español. Los otros idiomas son inglés, ruso, chino antiguo, árabe, swahili, hindú y hebreo.
Estos son los diez mandamientos grabados en las piedras:
1. Mantener la humanidad por debajo de 500 millones en perpetuo equilibrio con la Naturaleza.
2. Guiar sabiamente la reproducción, mejorando la condición física y la diversidad.
3. Unir la humanidad con un nuevo lenguaje viviente.
4. Gobernar la pasión, la fe, la tradición y todas las cosas con una templada razón.
5. Proteger a las personas y a las naciones con leyes justas y tribunales imparciales.
6. Permitir que todas las naciones gobiernen internamente resolviendo sus disputas externas en una corte mundial.
7. Evitar las leyes mezquinas y los funcionarios inútiles.
8. Equilibrar los derechos personales con las obligaciones sociales.
9. Premiar la verdad, la belleza y el amor, buscando la armonía con el infinito.
10. No ser un cáncer para la tierra. Dejarle espacio a la Naturaleza
Las Piedras Guía de Georgia prevén una reducción drástica de la población mundial, la adopción de un nuevo idioma mundial, la creación de un tribunal internacional y vagas alusiones a la eugenesia. Elementos básicos de un plan para un Nuevo Orden Mundial.
La despoblación, planificación de la familia y la eugenesia
El primer “mandamiento” de las Piedras Guía de Georgia es particularmente impactante, ya que básicamente establece que 12 de cada 13 personas en la Tierra no deberían existir. Si la población mundial actual es de 7.000 millones, entonces eso es un superávit del 92,9 %.
El último mandamiento de las piedras, “No ser un cáncer para la tierra. Dejarle espacio a la Naturaleza” es particularmente preocupante, ya que compara la vida humana con el cáncer en la tierra. Con este estado de ánimo, es fácil de racionalizar la extinción de casi la totalidad de la población mundial.
La despoblación masiva es un objetivo reconocido de la gente de élite y muchos en el mundo han pedido abiertamente por políticas para llevarla adelante.
En 1988, el príncipe Felipe de Gran Bretaña, esposo de la reina Isabel, expresó su deseo de que, en caso de reencarnarse, quisiera volver a vivir en forma de "un virus mortal" para reducir la población mundial.
Reuniones secretas de la élite del mundo han tenido lugar varias veces para discutir estos temas:
Asociaciones como el Club Bilderberg que incluía a David Rockefeller Jr., el patriarca de la dinastía de los más ricos de Estados Unidos, Warren Buffet, George Soros y Bill Gates; la Reina Sofía de España, el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero; Michael Bloomberg, alcalde de Nueva York, y los magnates de los medios de comunicación Ted Turner y Oprah Winfrey se han reunido para considerar cómo su riqueza se podría utilizar para parar el crecimiento de la población mundial y acelerar las mejoras en salud y educación para unos pocos privilegiados.
El fundador de Microsoft, Bill Gates, dijo en una conferencia de TED, una organización que está financiada por una de las empresas más contaminantes del planeta, que se necesita reducir la población mundial por medio del uso de vacunas con el fin de resolver el problema del cambio climático y disminuir las emisiones de dióxido de carbono.
Con el argumento de que la población planetaria se acerca a los 9.000 millones, Gates dijo que haciendo un buen trabajo con nuevas vacunas, atención sanitaria y servicios de control de la reproducción se podría reducir la población mundial quizás en un 10 o 15 %.
Suponer que una mejora en la atención sanitaria y en las vacunas, lo cual supuestamente salvaría vidas, llevaría a una reducción de la población global es una afirmación contradictoria, a no ser que Gates se estuviera refiriendo a vacunas que esterilizan a las personas, que es precisamente el método por el que aboga el asesor científico de la Casa Blanca John P. Holdren, en su libro Ecoscience, el cual promueve un régimen dictatorial planetario para imponer medidas drásticas de reducción de la población a través de todo tipo de técnicas opresivas, incluyendo la esterilización a través de los medicamentos.
Los dichos de Bill Gates podrían ser fuertemente refutados a no ser por el grave antecedente registrado en los incidentes que ocurrieron durante los años 90 cuando la Organización Mundial de la Salud estaba proporcionando sólo a niñas y mujeres pobres una vacuna contra el tétanos que contenía la hormona coriónica gonadotropina humana (hCG). Esto pudo haber sido un experimento de la Organización Mundial de la Salud para probar una vacuna contra el embarazo.
En 1989, el Instituto Nacional de Inmunología de Nueva Delhi, India, condujo un estudio sobre el uso de la hormona coriónica gonadotropina humana (hCG) conjugada en las vacunas del tétanos y de la difteria como un método de control de la natalidad. La investigación abordó el uso de las vacunas del tétanos y la difteria "portadoras" de esta hormona para atravesar el sistema inmune y llevar consigo la hormona femenina. La hormona coriónica gonadotropina humana (hCG) es necesaria para mantener el embarazo y el cuerpo femenino la produce naturalmente durante éste, pero la inyección de esta hormona junto con el toxoide del tétanos provoca una respuesta autoinmune en contra de la propia hormona, por lo que sus efectos quedan anulados y el embarazo se pierde sin que la mujer ni siquiera se entere de que estuvo embarazada.
Incidentes como éste han ocurrido entre niñas y mujeres pobres de India, Tailandia y Filipinas.
La Fundación Rockefeller figura en el documento como principal financiadora de esta investigación.
La segunda regla de las Piedras Guía, “Guiar sabiamente la reproducción, mejorando la condición física y la diversidad”, básicamente pide la ingerencia de los legisladores en la gestión de las unidades familiares.
Este mandamiento requiere la creación de las leyes de la estructuración del número de hijos por familia. Además, la mejora de la diversidad y la forma física se puede obtener con crianza selectiva o la esterilización de los miembros indeseables de la sociedad. Este método se llama “eugenesia” y se convirtió en políticamente incorrecto debido a los aberrantes experimentos de los nazis que se habían inspirado en los norteamericanos.
Un Gobierno Mundial
En la página 405 del libro “Memorias de David Rockefeller” puede leerse estas palabras adjudicadas al mismo Rockefeller:
“Algunos creen que somos parte de un grupo secreto de trabajo contra los mejores intereses de los Estados Unidos, y caracterizan a mi familia y a mí como internacionalistas y de conspirar con otros alrededor del mundo para construir un mundo más integrado política y económicamente. Si ese es el cargo, me considero culpable, y estoy orgulloso de ello”.
La mayoría de las demás normas de las Piedras Guía de Georgia básicamente piden la creación de un gobierno mundial, regido por una minoría iluminada, que regule todos los aspectos de la vida humana, en particular la fe, los derechos sociales y la economía.
Esta idea está lejos de ser nueva, y ha sido barajada por las escuelas de misterio durante siglos.
Manly Palmer Hall, que vivió entre 1901 y 1990 fue un autor canadiense sobre ocultismo, mitología y religiones. En 1973 recibió el grado honorífico 33º de la masonería de Rito Escocés Antiguo y Aceptado sin haber sido iniciado en una logia simbólica. Ya en 1928 había escrito lo siguiente en su libro “Enseñanzas Secretas de Todas Las Edades”:
“Cuando gobierna la mafia, el hombre es gobernado por la ignorancia, cuando gobierna la Iglesia, se rige por la superstición y cuando gobierna el Estado, está regido por el miedo. Antes de que los hombres puedan vivir juntos en armonía y entendimiento, la ignorancia debe ser transmutada en sabiduría, la superstición en una fe iluminada, y el miedo en amor. Pese a las declaraciones en contrario, la Masonería es una religión tratando de unir a Dios con el hombre al elevar sus inicios al nivel de conciencia donde se puede contemplar con una visión clara el funcionamiento del Gran Arquitecto del Universo. La visión de una civilización perfecta se conserva como el ideal para la humanidad. En medio de esa civilización se levantará una universidad en donde se enseñarán las ciencias sagradas y seculares sobre los misterios de la vida a todos los que asuman la vida filosófica. El credo y el dogma no tendrán lugar, el superficial será eliminado y sólo lo esencial se preservará. El mundo será gobernado por las mentes más iluminadas, y cada uno ocupará el cargo para el que es más admirable”.
Luego, en el libro “El destino secreto de América”, Manly Palmer Hall explica el antiguo sueño de un gobierno mundial, como obra de las sociedades secretas cuando dice:
“La democracia del mundo era el sueño secreto de los filósofos clásicos. Hacia el logro de los fines más grandes de todos los seres humanos que indican los programas de educación, la religión y la conducta social dirigido al último logro de una hermandad práctica y universal. Con el fin de alcanzar sus propósitos con mayor eficacia, estos pensadores de la antigüedad se vincularon en una cofradía mística amplia .En Egipto, Grecia, India y China, los misterios del Estado se hicieron realidad. Las órdenes de los iniciados sacerdotes-filósofos se formaron como un órgano soberano único para instruir, aconsejar y dirigir a los gobernantes de los Estados”.
El control, en todas sus formas, de la población del mundo y la instauración de un solo gobierno mundial, dirigido de manera secreta por una cofradía de mentes iluminadas, son ideas que su pusieron en marcha hace mucho más tiempo que lo que la gente cree.
Los diez mandamientos tallados en las Piedras Guía de Georgia no hacen más que recordarle a la humanidad la presencia de ese poder oculto.
Clonación
Guiar sabiamente la reproducción y mejorar la condición física y la diversidad puede lograrse mediante la clonación.
La clonación es la producción de muchas copias idénticas a un fragmento concreto del ADN.
Los expertos nos hablan de 2 tipos de clonación:
La clonación reproductiva, que es la que se utiliza para obtener individuos idénticos entre sí o a sus progenitores y la clonación no reproductiva, que es la aplicación de técnicas de clonación en cultivos celulares o en embriones sin intención de producir un individuo vivo, sino con objeto de establecer cultivos de tejidos, y si fuera posible de órganos, a partir de células inmaduras con capacidad de regeneración y de diferenciación. Este tipo de clonación se lleva a cabo con fines de investigación básica o clínica en la reparación de órganos o tejidos dañados, es decir que se trata de un tipo de clonación terapéutica.
Ambos tipos de clonación tienen una serie de aspectos éticos y morales importantes de reseñar.
Sobre la clonación reproductiva se puede decir que:
- El hombre es un fin en sí mismo, no un medio.
- El hombre tiene derecho a no ser programado genéticamente.
- El hombre tiene derecho a ser genéticamente único e irrepetible.
- La clonación humana responde a un proyecto eugenésico de investigación, que pretende, en el futuro, lograr la clonación de los individuos más fuertes.
Hans Jonas fue un filósofo alemán que vivió entre 1903 y 1993. Es principalmente conocido por su influyente obra “El principio de la responsabilidad”, publicada en 1979.
El trabajo de este pensador se centra en los problemas éticos y sociales creados por la tecnología. Jonas insiste en que la supervivencia humana depende del esfuerzo de las personas para cuidar el planeta y su futuro. Formuló un nuevo y característico principio supremo moral: “Actuar de forma que los efectos de nuestros actos sean compatibles con la permanencia de una vida humana genuina”.
Según Hans Jonas, la clonación es la forma más despótica y, a la vez, más esclavizante de manipulación genética; su objetivo no es la modificación arbitraria de una sustancia, sino precisamente, su arbitraria fijación en oposición a la estrategia dominante en la naturaleza.
- La clonación humana produce una instrumentalización de la mujer, reducida a mera portadora de óvulos y de útero, hasta que se puedan crear úteros artificiales.
- Se desvirtúan las relaciones más propias de la persona, la maternidad, la paternidad,... pudiendo ser una mujer gemela de su madre o hija de su abuelo. Nuevamente asistimos a un ataque sistemático a la familia, núcleo de la sociedad y de la civilización
- La clonación alimenta la idea de que algunos hombres pueden tener el dominio total y absoluto sobre la existencia de los demás.
- Favorece la idea de que el valor del hombre y de la mujer no dependen de su identidad como personas, sino de las cualidades biológicas que pueden apreciarse, y que por tanto, pueden ser seleccionados.
- El hombre no es sólo un conjunto de células, órganos, genes. Es cuerpo y espíritu. Tiene motivaciones, ideales, experiencias emocionales y no sólo físicas.
Aún no hay una experiencia suficiente en la clonación de animales, además los ensayos que se han realizado no han llegado a buen puerto. Por ejemplo, para clonar a la oveja Dolly en 19996 se requirieron 277 intentos.
La oveja Dolly fue el primer mamífero clonado a partir de una célula adulta. Sus creadores fueron científicos del Instituto Roslin de Edimburgo, Escocia.
La célula de la que se desarrolló Dolly era una célula de glándula mamaria de un animal adulto. Dolly tuvo seis crías en total y a los cinco años desarrolló artritis comenzando a caminar dolorosamente. El 14 de febrero de 2003, cuando Dolly tenía siete años y medio, fue sacrificada debido a una enfermedad progresiva pulmonar propia de las ovejas.
La raza Finn Dorset, a la que pertenecía Dolly, tiene una expectativa de vida de entre 11 y 12 años, pero Dolly vivió sólo siete años y medio. Algunos científicos han especulado con que el factor agravante para la muerte de Dolly fue que, al nacer, Dolly ya tenía una edad genética de seis años, la misma edad de la oveja de la cual fue clonada.
En los proyectos de clonación el éxito no ha superado un 3% de los experimentos. Se han producido anormalidades, abortos, y todo tipo de defectos y mutaciones. Aún no se sabe si el individuo clónico puede ser portador de graves anomalías genéticas.
La valoración ética de este tipo de clonación es totalmente negativa, y desde la comunidad científica se apela al sentido de la responsabilidad.
Sobre la clonación no reproductiva o terapéutica se puede decir que:
Se podría pensar que en este tipo de clonación no existen reparos éticos, sin embargo, la obtención de un embrión artificial con el objeto de hacer cultivos, plantea el problema de haberlos creado. Haber creado un embrión humano que ha de ser destruido para poder establecer los cultivos celulares deseados. Se habría creado un embrión para experimentación.
Al igual que en el tema del aborto, aparece la pregunta: ¿desde cuándo es persona una persona?
Son tantos los aspectos éticos negativos en cuanto a la clonación que ni siquiera la comunidad científica lo tiene claro. Para maquillarlo un poco, han inventado la figura del pre-embrión, pero no está claramente definido, ¿por qué? Quizás porque no tienen respuestas.
El hombre se apodera de la libertad de jugar con la vida del hombre al no considerar al embrión como una vida humana en desarrollo. Estas técnicas, que se introducen en nombre de la salud y del bienestar, suponen una auténtica discriminación entre los seres humanos en virtud de su tiempo de desarrollo. De este modo, un embrión vale menos que un feto, un feto vale menos que un niño, un niño vale menos que un adulto. Trastocando el imperativo moral que impone, por el contrario, el máximo cuidado y respeto precisamente a los más débiles, a quienes no están en condiciones de defenderse y de manifestar su dignidad esencial como Ser Humano.
El aborto, la eutanasia y la clonación, atentan contra la vida humana, vulneran los derechos humanos fundamentales, en virtud del hecho de ser hombre y eximen el derecho de igualdad, el derecho a la vida y a la integridad física y mental, desde el primer hasta el último momento de sus vidas.
Según parece, los dos primeros mandamientos de las Piedras Guía de Georgia, “Mantener la humanidad por debajo de 500 millones en perpetuo equilibrio con la Naturaleza” y “Guiar sabiamente la reproducción, mejorando la condición física y la diversidad”, parecen estar cumpliéndose; pero no de la manera, quizás utópica, en que los plantea la inscripción, sino de forma práctica y perversa.
Lo que comenzó como una rutinaria tarde a mediados del verano ha terminado en la producción y el montaje de uno de los monumentos más singulares del mundo, producido en las condiciones más inusuales.
Joe Fendley, presidente de Elbert, Compañía de Acabados de Granito, en Elberton, Georgia, fue a pasar un viernes por la tarde en junio de 1979, como pasaba la mayoría de viernes por la tarde ... estudiando sus informes semanales y en general, cerrando la tienda para un fin de semana ... y entonces empezó todo .
Un hombre bien vestido entró a la oficina de la empresa en la calle Tate Fendley, de la ciudad de Elberton y dijo que quería comprar un monumento. Dado que todos los demás en la oficina estaba ocupados, el mismo Joe Fendley decidió hablar con el extranjero y le explicó que su empresa no vendía directamente al público, sino sólo al por mayor.
El hombre de mediana edad que se identificó sólo como el señor R. C. Cristian no se desanimó, dijo que quería saber el costo de la construcción de un monumento a la conservación de la humanidad y comenzó a describirle a Fendley qué tipo de monumento era el que quería y le indicó el tamaño en medidas métricas.
El presidente de Elbert, Compañía de Acabados de Granito, admitió que su primera reacción ante el Sr. R. C. Cristian no fue muy buena, pero después de escuchar durante unos 20 minutos y comprender el gran tamaño del monumento que deseaba comprar y erigir, decidió que debería tomar a este hombre en serio.
Así fue cómo la Elbert, Compañía de Acabados de Granito, construyó el monumento respetando absolutamente el diseño y las medidas proporcionados por R. C. Cristian, cobrando el precio pactado.
Quien llevaba como seudónimo R. C. Cristian siempre refirió que representaba a un grupo de norteamericanos, pero… ¿quiénes integraban ese “pequeño grupo de estadounidenses que buscan la edad de la razón”?
Aunque su identidad es secreta, han dejado algunas pistas diciendo que son iniciados, por eso la naturaleza oculta del grupo.
Las alineaciones celestes de las piedras simbolizan la necesidad de la humanidad a ser encuadrada con los principios externos que se manifiestan en la propia naturaleza, y en el universo que nos rodea. Esto podría ser una clara referencia a que los autores son masones, rosacruces u otra hermética sociedad secreta.
Hay pistas sin embargo aún más evidentes que apuntan a las inclinaciones esotéricas de los autores, por ejemplo, el seudónimo del misterioso hombre que ordenó la construcción del monumento: R.C. Cristian.
Si el nombre R. C. Cristian era simplemente el seudónimo sin sentido de un representante de un grupo, ¿por qué sería grabado en el monumento para la posteridad? ¿Podría tener el nombre alguna importancia?
R. C. Cristian podría ser una clara referencia a Christian Rosenkreutz cuyo nombre inglés es Christian Rosacruz, el legendario fundador de la Orden Rosacruz.
Los Rosacruces dieron a conocer tres Manifiestos. El primero, publicado a principios del siglo XVII se denominó “Fama Fraternitatis Rosae Crucis”, Luego se divulgaron los llamados “Confessio Fraternitatis” y “Bodas Químicas de Christian Rosenkreutz”.
Estas obras anónimas, rodeadas de misterio, crípticamente introdujeron al público en general a la filosofía rosacruz, al tiempo que anunciaron una gran transformación del panorama político e intelectual de Europa. El Siglo de las Luces pronto sobrevino, acompañado de la caída de las monarquías feudales.
Las piedras guías de Georgia parecen llevar a cabo las mismas funciones que los manifiestos rosacruces, manteniendo un clima de misterio y haciendo un inquietante llamado a importantes transformaciones mundiales.
Superpoblación humana… el exterminio ya está en marcha
Lunes 31 de octubre de 2011 en el hemisferio norte. Nació el habitante número 7.000 millones. Tal vez fue un bebé con los ojos aplanados y el pelo lacio, uno más entre las 1.350 millones de personas que viven en China. Quizás fue en una camilla precaria en Uttar Pradesh, en la India, el estado más poblado del mundo, con 200 millones de personas, donde nacen en promedio 51 bebés por minuto. O en un rascacielos de San Pablo, en medio de la locura del tránsito y con el destino de abrirse camino entre 21 millones de personas apiñadas en esa ciudad.
No importa dónde haya sido pero, según la proyección del Fondo de Población de las Naciones Unidas, el 31 de octubre de 2011, en algún lugar exacto, nació el ciudadano número 7.000 millones.
Muchos países quisieron arrogarse el privilegio de tener al bebé 7.000 millones entre sus fronteras, por lo que hubo una especie de carrera global para ver quién llegaba primero. Y aunque la mayoría de los cálculos extraoficiales hablaban de India o África como el lugar donde nacería el chico del número redondo, se les adelantó Filipinas, que con sus casi 100 millones de habitantes es uno de los quince países más poblados del mundo.
Con 2 kilos y medio de peso, Danica May Camacho llegó al mundo segundos después de la hora cero del lunes 31 de octubre de 2011, por lo que fue considerada, de modo simbólico, como la habitante número 7.000 millones. La pequeña nació en el Hospital José Fabella de Manila, donde fue recibida además por el ministro de Salud filipino y autoridades locales de la ONU
El bebé número 6.000 millones fue Adnan Mevic, que nació el 12 de octubre de 1.999 en Sarajevo. La ONU lo eligió en un gesto simbólico para marcar el número redondo, y el entonces secretario general Kofi Annan lo visitó en el hospital y se sacó una foto con él y su familia. Hoy Adnan Mevic, de 12 años, vive en la pobreza, con sus padres desempleados. Su padre sufre cáncer y apenas puede pagarse el tratamiento médico.
Cualquiera sea el bebé 7.000 millones, lo seguro es que llega a un mundo en el que las mujeres tienen menos hijos que en los años 60 pero en el que la población no para de aumentar. En el caso de Danica, se supone que vivirá 73 años, que es el promedio para las mujeres en su país, algo más que los 72 años de vida promedio en el mundo para las mujeres y los 68 años para los hombres.
Muchos bebés nacieron en los primeros segundos del lunes 31 de octubre de 2011; muchos rostros sonrientes, lágrimas de emoción y augurios de esperanza los recibieron. Cualquiera de ellos pudo ser el número 7.000 millones pero el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo a la revista Time que la existencia de 7.000 millones de seres humanos no es motivo para alegrarse, ya que los recién nacidos llegan a “un mundo contradictorio”, en el que hay a la vez “mucha comida y 1.000 millones de personas que se van a dormir hambrientas cada noche”.
En medio de la crisis global que afecta al mundo, Naciones Unidas recibe al habitante número 7.000 millones del planeta como un acontecimiento que abre nuevas y amplias interrogantes.
En la última semana de octubre de 2.011, la ONU divulgó en su sede de Nueva York un informe titulado “Las Perspectivas de la Población Mundial” que advierte sobre el continuo ascenso de la masa demográfica del mundo.
El crecimiento, corroborado por meticulosos cálculos, revela que habrá 9.300 millones de personas en 2.050 y más de 10.000 millones a finales del siglo XXI.
El nivel de 7.000 millones alcanzado es dos veces y media superior a la población existente en el planeta hace sólo seis décadas.
Dos mil años atrás había unos 300 millones de seres humanos. En el año 1.800 sumaron 1.000 millones y el ascenso continuó hasta los 2.000 en el año 1.927, los 3.000 en 1.959, los 4.000 en 1.974, los 5.000 en 1.987 y los 6.000 millones en 1.999.
La investigación realizada por el departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU subraya que cada año el mundo incorpora unos 80 millones de nuevos habitantes, cifra equivalente a la población de Alemania o de Etiopía y apunta que para el año 2.025 India contará con 1.460 millones de pobladores y superará a China para convertirse en el país más populoso del mundo. En 2.050 habrá 1.720 millones de indios frente a 1.290 millones de chinos.
Más allá de las cifras y ante el asombroso crecimiento de la población humana del planeta, el informe de la ONU urge a un desarrollo con igualdad y a cerrar la brecha entre ricos y pobres.
Hasta aquí, el lado blanco de la información demográfica de nuestro planeta. Pero existe un lado oscuro y poderoso, en el cual unos cuantos que consideran que el número de humanos es demasiado grande, ya están trabajando arduamente desde hace bastante tiempo para no sólo frenar la tasa de natalidad, sino también para reducir la cantidad de personas.
El control de la población mundial
La realidad de nuestro mundo indica que la humanidad vive actualmente una lucha entre los fuertes y los débiles, cuyo ámbito de acción es universal. Enfrentándose un conjunto de países y sociedades enriquecidas que apenas constituyen el 15% de la población mundial, con una inmensa mayoría de población empobrecida, que padece una continua situación de injusticia, de robo y de violencia.
Existe una realidad de dominación de los fuertes, de ámbito planetario, cuyas fuerzas motrices son el lucro y el poder. Esta realidad se presenta en forma de planes que se disfrazan con nombres como “Salud reproductiva”, “Paternidad responsable”, “Planificación familiar”, “Educación sexual”, “Lucha contra el SIDA”, “Salud sexual”, “Acciones de género”, “Feminismo” o “Desarrollo sustentable”.
Esta división del género humano entre fuertes y débiles genera sobre los países empobrecidos una realidad de injusticia, violencia y muerte.
- El 82% de la humanidad está condenada al hambre.
- 1.500 millones de personas actualmente no tienen empleo.
- 400 millones de niños viven en situación de esclavitud
- 50 millones de muertos, la mayoría mujeres y niños, es el balance anual verdadero de los más de 40 conflictos bélicos abiertos en la actualidad.
- 50 millones de niños son abortados al año.
- 80 países tienen en vigor la pena de muerte
- El terrorismo y la eutanasia no cesan de arrojar victimas y destrozar familias.
Se vive en una auténtica guerra planificada contra la vida, contra los débiles, contra los empobrecidos; en la que no se puede ser espectador. Se es víctima o verdugo. Se está con los fuertes o con los débiles.
Los fuertes ejercen la dominación mediante los diferentes mecanismos que facilitan el control poblacional. Ellos no quieren más gente en el planeta y apelan a todo lo que esté a su alcance para reducir la cantidad de personas. El aborto, la eutanasia, la clonación, y la esterilización son algunas de las herramientas más utilizadas para lograr este fin.
Es llamativo que cada vez con más frecuencia sean abordadas y aceptadas en todos los países las políticas oficiales a favor del aborto.
En la actualidad está permitido el aborto en países que suponen el 61% de la población mundial, sin contar los abortos ilegales, los cuales se dan tanto en los países en que está legalizado como en los que no.
En el mundo científico se considera ser vivo a cualquier tipo de célula que existe en la naturaleza, pero los mismos investigadores que pretenden encontrar vida en otros planetas son los que trabajan para que se extingan millones de seres humanos que ellos consideran “no deseables”.
Según parece, en algunos países no se considera una persona con vida a un feto dentro del vientre materno, sobre todo si es en las primeras semanas de gestación, a pesar de que incluso antes de las cuatro primeras semanas ya existe latido.
Para justificar el aborto terapéutico se habla del potencial peligro para la salud de la madre, o de grandes malformaciones en el feto. La mayor tasa de abortos, el 97%, se produce en mujeres sanas de entre de 20 y 29 años, que es la edad que se considera como la de menor riesgo de alteraciones psicológicas.
Pero sin dudas la herramienta de exterminio de personas que más a la vista se encuentra es la generación de la violencia, mediante métodos tan perversos como inimaginables.
La paternidad responsable no está fomentada debidamente en los sectores marginados de la sociedad, de modo que esta debilidad de la familia es asumida por el Estado, o más bien, los padres delegan en el Estado la responsabilidad de la crianza y la educación de los hijos; y el Estado asume esta responsabilidad de la manera más fácil y rápida: Otorgando, dando, regalando. Otorgando no posibilidades de desarrollo personal positivo y sostenido a las personas jóvenes, sino dando cosas materiales, alimentos y dinero.
Este es un mecanismo que sólo se torna aceptable si se implementa por un corto plazo; es un sistema de emergencia para paliar una situación urgente del seno familiar. Pero si la dádiva se extiende en el tiempo y no se pone en marcha un verdadero compromiso político e institucional para que los individuos incorporen los valores necesarios para superar ellos mismos sus debilidades sociales, lo que se obtiene es una mayor degradación ética, moral y social. Esto acarreará aún más pobreza, marginalidad y violencia.
Esta situación queda demostrada constantemente con las manifestaciones sociales llevadas a cabo por los empobrecidos y marginados: Cortes de calles, de avenidas y de rutas, ocupación ilegal de lugares públicos, intimidación, exigencias, recelos, envidias, destrucción y violencia… cada vez más violencia. Y, en general, estas manifestaciones violentas son producidas por aquellos a los que ya se les dio algo. Pero ellos no son los responsables directos. El sistema lo es. El sistema de la dádiva es el responsable de que existan ya generaciones enteras de personas marginadas con escasos nutrientes, poca educación y demasiado entretenimiento superficial que han sido moldeadas por las instituciones para que sólo hagan en su vida lo que aprendieron del sistema: Pedir, reclamar, exigir, protestar.
Esta deformidad del sistema natural de la familia hace que las personas se desarrollen sin formación en valores éticos y morales y sin respeto a la dignidad, propia y de los demás.
En los estamentos más empobrecidos de la sociedad, las personas no consideran que su propia vida tenga algún valor, por lo tanto tampoco valoran la vida de los demás. Los asesinatos cada vez más violentos hablan a las claras del escaso valor que le otorgan algunas personas a la vida humana.
La cantidad de asesinatos de menores, sobre todo por parte de sus padres, ha crecido de forma alarmante poniendo en evidencia el debilitamiento de los lazos sanguíneos como nunca antes había ocurrido.
Está visto que este es un punto clave de ataque a la familia, célula básica de la sociedad. El ataque sistemático a la familia, ha llevado a ésta a la pérdida de la transmisión de valores como la gratuidad, el sacrificio, la solidaridad, el amor, la protección del débil, dejándolo en manos del Estado donde prima el individuo sin responsabilidad, que consume, que vive al día, que busca el bienestar y la comodidad por encima de todo, que no lucha por los más débiles o contra las injusticias.
Quienes se creen los dueños y señores del planeta se han ocupado en todos estos años y en todo el mundo de forjar generaciones completas de personas con la mente entumecida, cuyas únicas alternativas a la dádiva son aún peores: Drogas, asesinatos, esclavitud, prostitución.
Las circunstancias contenidas en la marginalidad parecerían estar encadenadas y perfectamente planificadas. La dádiva es la salida fácil y rápida, por lo tanto genera el facilismo: las personas obtienen lo que piden sin que les cueste nada. El facilismo crea en muchos cierta cultura de desprecio por el esfuerzo, la experiencia y el aprendizaje. El desprecio por el esfuerzo propio y del prójimo genera la delincuencia: La persona puede tomar lo que no es suyo porque está acostumbrada a tener sin que le cueste. La delincuencia tiene varios matices que van desde el hurto hasta el tráfico de drogas, el asesinato por encargo o el sometimiento de otras personas.
En toda esta cadena de circunstancias presentes en la marginalidad el desprecio por la vida humana se va haciendo cada vez más común. En algunos medios de comunicación ya no es noticia que hayan matado a unos cuantos sino que hasta existen periodistas que se sorprenden cuado deben comenzar el día informando que no han matado a nadie.
En otros casos resulta que se le otorga suma trascendencia a uno o dos casos de muerte violenta de niños, montando verdaderos operativos mediáticos con periodistas, investigadores, analistas, psicólogos, abogados y opinadores de diversa índole, manteniendo en vilo al público como si se tratara de una telenovela dramática. Pareciera que, cada cierto tiempo, todo ese andamiaje periodístico se pone a funcionar sólo por uno o dos casos para no tener que describir y contar sobre todos los demás centenares de menores que mueren cada día no sólo por asesinato, sino también por causa del hambre, de la inasistencia, de la esclavitud, del abandono y de la indiferencia; que también son formas de la violencia.
Y la dádiva crece, y la cantidad de marginados crece, y la cantidad de muertos crece. Todo parece indicar que el gran plan está en marcha.
Ellos no quieren más gente en el planeta. Incluso harán todo lo posible por reducir la población humana. El exterminio ya comenzó.
Eutanasia
Se conoce como eutanasia al proceso de muerte inducido premeditadamente de una persona hacia otra con el fin de ahorrarle sufrimiento. Eso es diferente al derecho a morir dignamente.
Más técnicamente algunos definen a la eutanasia como una muerte “piadosa” provocada en una persona que sufre una enfermedad incurable y dolorosa.
Las sociedades quieren alargar la vida media del ser humano, y lo están consiguiendo. Cada día se divulga más información relacionada con hábitos de vida saludable, con la calidad de vida, pero sin embargo, esas mismas sociedades modernas legalizan medidas para eliminar personas. Vale acotar que como consecuencia directa del alargamiento de la vida, aparecen más enfermedades propias de la ancianidad, que en algunos casos extremos justifican la eutanasia.
Según las más recientes estimaciones globales, existe una tendencia a vivir en una sociedad cada vez más envejecida, sobre todo en los sectores más acomodados. En este punto aparece un problema que parece haber sido obra de los planificadores mundiales que quieren que haya cada vez menos gente: En esos mismos sectores sociales en donde la gente tiene más larga vida es donde las familias tienen cada vez menos hijos, incluso un gran porcentaje de esas familias no tiene más que uno. Todo esto inducido por las políticas de planificación familiar basadas principalmente en la anticoncepción, por lo tanto, la atención y contención familiar a esos ancianos cada vez más longevos será escasa, puesto que tendrán pocos descendientes para que se ocupen.
Una parte de la sociedad hace todo lo posible para vivir más tiempo, pero no asume las consecuencias de ello. Muchas de esas mismas personas, provenientes de una cultura que pretende ser más longeva, ya no pueden hacer otra cosa más que estar sentados en su silla de ruedas al sol, ya no les sirven como referentes a la sociedad. Han perdido el valor dentro de una cultura que vive de lo que el presente dictamina y se transforman en simples elementos que alimentan otro de los negocios tan lucrativos como el de la medicina: las instituciones geriátricas.
Todo este escenario social, en el que también entran en juego las empresas médicas privadas y los efectores públicos, creará poco a poco la presión necesaria para que el Estado tome cartas en el asunto redactando leyes para que quienes estén signados a morir por una enfermedad de las llamadas “terminales”, lo hagan pronto; antes de empezar a sufrir dolor. A esto le llaman “muerte digna”.
También se encuadran dentro de esta situación los casos de personas en estado vegetativo o de coma irreversible.
En referencia exclusiva a la dignidad de la persona, del ser humano, se vuelve sumamente complicado analizar desde lo ético, lo moral, lo espiritual y lo emocional una realidad que nos indica que cada vez más países trabajan para que los que están sanos maten a los que están enfermos y que esto sea legal.
Por ejemplo, en Holanda, según el Informe Remnlik, de 1991, en 1990 hubo más de 12.000 casos de eutanasia en los cuales los médicos tomaron decisiones sobre las vidas de sus pacientes, en más de la mitad de los casos sin el consentimiento de éstos. Estas medidas tienen unas consecuencias directas, de las cuales, la más significativa es que Holanda es el país europeo más atrasado en cuanto a la medicina paliativa de Europa.
Los regentes actuales del gran poder mundial saben perfectamente que la utilización de la eutanasia frena la investigación y el avance de la medicina. Ellos han descubierto que tanto la eutanasia, como el aborto, como la clonación, generan y fomentan una mentalidad eugenésica, negándoles a los seres humanos su dignidad como personas y sus derechos, sobre todo, el derecho a la vida.
Ellos trabajan para generalizar la eutanasia en todo el mundo, ya que esta fomenta la mentalidad de que una vida con limitaciones no merece la pena ser vivida y especulan con que la presión social puede llegar a generar un sentimiento de culpa sobre la persona enferma, de tal modo que piense que es una carga para su familia y para la sociedad. Esto incrementa la eutanasia involuntaria, al igual que en el caso del paciente que no se encuentra en condiciones de expresar su voluntad. Bajo esta circunstancia son el médico y la familia, los que dan con la conclusión de cuál sería la voluntad del paciente si pudiera expresarse. Generalmente se llega a la conclusión de que esa vida no tiene valor.
¿Por qué ocurre esto? ¿Quiénes son los responsables de ésta situación de verdadero exterminio sobre la vida?
Thomas Robert Malthus fue un clérigo anglicano y erudito británico con gran influencia en la economía política y en la demografía. Vivió entre 1766 y 1834 y fue miembro de la Royal Society. Popularizó la teoría de la renta económica y es célebre por la publicación del libro "Ensayo sobre el principio de la población"
Él auguraba ya en el siglo XVIII que si la población mundial seguía creciendo el planeta caminaría inexorablemente hacia la ruina. Ese mito de que existen demasiados humanos sigue siendo argumentado por los Estados fuertes y organismos internacionales para justificar las políticas de planificación familiar, es decir, de exterminio, impuestas a los países débiles. Son los responsables de la malnutrición de sus habitantes, del subdesarrollo económico, de sus problemas sanitarios endémicos, de la destrucción del medio ambiente por causa de algunas de sus empresas multinacionales.
Para los Estados fuertes, los habitantes de los países pobres son muchos, viven hacinados, tienen demasiados hijos, y por lo tanto, no disponen de alimentos suficientes para todos; no tienen medios para educarse y están constantemente en guerras tribales. La conclusión para los fuertes es que esos débiles sobran.
Quienes se adjudican el título de “dueños del planeta” dicen que se necesita aplicar sobre los Estados empobrecidos políticas de desarrollo sostenible de la población. Y la sostenibilidad de la población del planeta ya ha sido fijada en no más de 7280 millones de personas, según el Fondo para la Población de las Naciones Unidas. Aunque para algunos importantes referentes del poder mundial, la población del planeta debería reducirse hasta los 2.000 millones de personas.
La realidad ha superado ampliamente lo que parecía ser el argumento de un film de ciencia ficción. En este mismo momento hay en el planeta una gran cantidad de personas cuyo trabajo consiste en poner en marcha mecanismos para que cientos de millones de otras personas dejen de existir.
La realidad echa por tierra los argumentos de superpoblación.
- No faltan alimentos. Con la producción actual se podría alimentar a 10.000 millones de personas.
- Un niño americano consume lo mismo que 442 niños etíopes.
- Un niño europeo consume 50 veces más de energía y produce 50 veces más basura y desechos tóxicos que un niño africano.
La situación actual de las personas marginadas en el planeta no es un problema de explosión demográfica ni de superpoblación ni de agotamiento de los recursos naturales. Es un extremo desequilibrio a nivel económico, político y social, lo que repercute en una gran disparidad en el reparto de la riqueza planetaria. Ante este panorama, la respuesta lógica sería el cambio en el manejo de ciertas estructuras que causan ese desequilibrio, pero los fuertes han optado por acusar a los pobres de ser demasiados, por planificar su control y por eliminar a los que sobran.
Todo lo anterior se desprende de lo manifestado en el informe NSSM 200, Memorando de Estudio para la Seguridad Nacional elaborado por Henry Kissinger para el Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos en el año 1974 y que aún continúa vigente. En este documento se puede leer lo siguiente:
- Los actuales factores de población en los países menos desarrollados suponen un riesgo político, incluso un problema de seguridad nacional para Estados Unidos. Los países con interés estratégico para Estados Unidos son India, Bangla Desh, Pakistán, Nigeria, México, Indonesia, Brasil, Filipinas, Tailandia, Etiopía, Turquía y Egipto... especialmente aquellos que tienen una población creciente y desigualdades también crecientes.
En el punto 33 de este documento redactado en 1974 se lee:
-Nuestro objetivo es que el mundo llegue al nivel de fertilidad de reemplazamiento, (es decir, que se detenga el crecimiento de la población del planeta) en el año 2000. Las bases para lograr este objetivo deben figurar en el Plan Mundial de Población de las Naciones Unidas.
- La localización de reservas de minerales en estos países supone una relación de dependencia de los países industrializados respecto a los menos industrializados... Es posible que empresas extranjeras sean expropiadas a través de gobiernos, conflictos laborales o desordenes civiles. Con ello nuestras reservas se verían comprometidas. Por lo tanto si se reducen las condiciones de crecimiento de la población los riesgos sobre nuestros intereses serán menores. Queda claro que son las materias primas del tercer mundo el interés de estrategia de seguridad nacional de Estados Unidos.
En el informe también se dice:
- Los Estados Unidos trabajarán con organizaciones internacionales estimadas y creíbles como la Organización Mundial de la Salud, el Banco Mundial y UNICEF.
- Debemos tener cuidado en que nuestras actividades no den a los países en desarrollo la apariencia de políticas de un país industrializado contra países en desarrollo. Hay que asegurarse en este terreno. Los líderes del Tercer Mundo deben figurar siempre a la cabeza y recibir el aplauso por los programas eficaces.
Un ejemplo claro de esto aparece con los premios a la Planificación Familiar que instituyó la ONU, donde China e India obtuvieron los primeros por sus políticas de descendencia única y de esterilización masiva y obligatoria.
- El arma de los alimentos debe ser utilizada. Los gobiernos del Tercer Mundo que no se sometan voluntariamente al programa de reducción de población deberán ser forzados a esa sumisión negándoles créditos del Fondo Monetario Internacional e incitando a la población hambrienta a que se rebele, llegando incluso a cambios de soberanía.
(Como dirá Allan Greg, de la Fundación Rockeffeler, la superpoblación es un cáncer; nunca he oído que un cáncer se curara alimentándolo)
FUENTE: Dr. Carlos Martínez, Pro-Vida (ONG) Argentina / http://www.infovida.org.ar
Los programas de esterilización forzosa son políticas gubernamentales para someter a las personas a esterilizaciones quirúrgicas. En la primera mitad del siglo XX, se instituyeron muchos de estos programas en varios países, normalmente como parte de programas eugenésicos que tenían como objetivo impedir la reproducción y multiplicación de miembros de la población considerados como portadores de rasgos genéticos defectuosos.
Estados Unidos fue el primer país en emprender concertadamente programas de esterilización forzosa con propósitos eugenésicos. Los objetivos principales de los programas estadounidenses fueron los retrasados y enfermos mentales, los sordos, ciegos, personas con epilepsia y físicamente deformes. Los amerindios y las mujeres afro-americanas fueron esterilizados contra su voluntad en muchos estados mientras estaban hospitalizadas por otras razones. Algunas esterilizaciones también tuvieron lugar en las prisiones y otras instituciones penales, fijando como objetivo la lucha contra la criminalidad.
En Alemania, el programa de esterilización más amplio del siglo XX tuvo lugar bajo el régimen del Tercer Reich. Uno de los primeros actos de Adolf Hitler, luego de conseguir el control total sobre el estado alemán, fue aprobar la Ley para la prevención de descendencia con enfermedades hereditarias en julio de 1933. La ley fue firmada por el mismo Hitler y más de 200 cortes eugenésicas fueron creadas específicamente como resultado de esa ley. Bajo el amparo de la ley alemana, se les requirió a todos los doctores en el Reich reportar a sus pacientes que fueran retrasados o enfermos mentales (incluyendo a la esquizofrenia y el trastorno bipolar), epilépticos, ciegos, sordos o físicamente deformes, y se impuso una alta multa monetaria para cualquier paciente que no fuera apropiadamente denunciado. Los individuos que padecían alcoholismo, la enfermedad de Huntington (conocida antiguamente como Mal de San Vito) también podían ser esterilizados.
Aunque no está explícito en la ley, 400 hijos bastardos de la región de Renania fueron también esterilizados a principios de 1937.
Los nazis se inspiraron en los norteamericanos para aplicar sus programas de esterilización de las personas y tuvieron muchas otras políticas raciales a partir de la eugenesia, incluyendo su programa de “eutanasia” por el cual alrededor de 70.000 personas internadas en una institución o que padecían de defectos de nacimiento fueron asesinadas.
Los sucesivos gobiernos de Japón promovieron el incremento del número de japoneses sanos, al mismo tiempo que la disminución del número de personas que padecían retardo mental, discapacidad, enfermedades genéticas y otras condiciones que los llevaba a ser vistos como contribuciones "inferiores" al conjunto genético japonés.
Las Leyes de “Prevención de la Lepra” de 1907, 1931 y 1953 (la última sólo revocada en 1996) permitieron la segregación de pacientes en sanatorios donde los abortos y esterilizaciones forzosas eran comunes, así como el castigo autorizado de pacientes que “alteraran la paz”.
En India, el estado de emergencia declarado entre 1975 y 1977 incluyó una iniciativa infausta de planificación familiar que empezó en abril de 1976, la cual incluía la vasectomía de miles de hombres y ligadura de trompas de las mujeres, sea de manera voluntaria o bajo condiciones coercitivas. El responsable del programa fue el hijo de la entonces primer ministra Indira Gandhi, Sanjay Gandhi.
En Perú, el presidente Alberto Fujimori alentó diversos planes de esterilización durante su gobierno. En ese período se puso en funcionamiento un programa de esterilizaciones forzadas contra las mujeres indígenas (esencialmente quechuas), con el nombre de “Plan de salud pública” y que fue presentado el 28 de julio de 1995. El plan fue financiado principalmente por la Agencia de Cooperación Internacional Estadounidense y por el Fondo de Población de las Naciones Unidas.
También se legalizaron durante el gobierno de Fujimori otros métodos de contracepción a los que se opuso fuertemente la Iglesia Católica. Pero en febrero de 1996, la propia Organización Mundial de la Salud felicitó a Fujimori por su plan de control demográfico.
El ministro de salud de ese entonces, Luis Solari, instituye en setiembre de 2001 una comisión especial sobre las actividades de anticoncepción voluntaria quirúrgica (AVQ), mientras que una comisión parlamentaria se encarga de inquirir sobre las "irregularidades" del programa.
Entre los otros países que instauraron prácticas de control demográfico, se encuentran Australia, Noruega, Finlandia, Estonia, Eslovaquia, Suiza, Islandia, Panamá y Puerto Rico.
En el Reino Unido, el secretario de Estado Winston Churchill aprobó en 1913 una cláusula que instauraba la esterilización forzosa en la denominada “Acta para la Deficiencia Mental”.
La Unión Soviética impuso la esterilización forzosa a los obreros deportados de Rumania a los campos de trabajo, poco después de la Segunda Guerra Mundial (entonces Rumania debía proveer a Rusia de mano de obra, por una cláusula incluida en el armisticio). Y Checoslovaquia llevó a cabo una política de esterilización de mujeres gitanas entre 1973 y 1990.
Cuando el balance de la vida no satisface, cuando se devela un gran contraste entre cómo se vive y cómo les gustaría vivir a las personas, cuando son más las situaciones desagradables las que se reiteran en la existencia humana, cuando surgen serias dudas acerca de los “por qué” o los “para qué” de las actividades humanas cotidianas y no se hallan respuestas convincentes, es posible que ya sea tiempo de realizar cambios radicales en la formas de vida de nuestra especie.
Para comenzar el cambio, es necesario que todos crean realmente que ese cambio es posible. Para creer que el cambio es posible, es preciso sentir la libertad para elegir y capacidad para decidir sobre la propia vida. Para sentir la libertad para elegir y la capacidad para decidir, es imprescindible asumir la responsabilidad individual respecto a la vida. Para asumir esa responsabilidad, es necesario que cada persona experimente el verdadero “poder” sobre su propia vida.
A menudo, el principal escollo para recorrer ese camino que va desde el poder hacia el cambio, es la actitud humana de que esto no es posible. Eso es lo que ellos quieren que creamos.
Ellos no quieren perder ni una fracción del prestigio que les confiere aparecer como los dueños y amos del planeta. Por eso nos mienten, por eso es que cada vez hay más miseria, más hambre, más desempleo, más violencia, más guerras, más delito… más exterminio.
Ellos quieren menos gente no productiva en el mundo para seguir gobernando y esquilmando a los países mediante el miedo y la locura.
La llegada al poder del partido nazi fue atribuida a las prácticas ocultistas; el propio Adolf Hitler estaba fascinado por las «artes oscuras». ¿Cómo y por qué se produjo esta extraña asociación?
Cuando los médicos militares rusos examinaron los restos carbonizados de Hitler en el bunker de Berlín en mayo de 1945, hicieron un curioso descubrimiento: Hitler era monorquídico; es decir, sólo tenía un testículo.
Resulta extraño que esta particularidad no hubiera sido objeto, por lo menos, de rumores, tratándose de un personaje tan público. Pero todavía es más curioso que este defecto, probablemente congénito, guardara una relación directa con el interés que el Führer siempre sintió por las ciencias ocultas, y a la vez con su bien conocida obsesión por la música de Richard Wagner.
Según el doctor Walter Stein, Hitler sentía ya en 1912 una verdadera pasión por la música de Wagner, particularmente por Parsifal, que exaltaba a los caballeros teutónicos y a la raza aria. Hitler descubrió pronto la fuente en la que se había inspirado Wagner: la poesía medieval de Wolfram von Eschenbach. De hecho, el doctor Stein conoció al Führer gracias a que compró un ejemplar del Parsifal de Eschenbach que primero había pertenecido al joven Hitler. El doctor Stein quedó impresionado por la minuciosidad de las notas al margen y por el patológico odio racial que demostraban. Entre ellas aparecían numerosas referencias al personaje de Klingsor, que al parecer se inspiraba en un notorio tirano del siglo IX, el duque Landolfo II de Capua.
La patológica ambición de poder de Landolfo lo había llevado al estudio de las artes mágicas, y por esa razón fue excomulgado en el año 875. Pero existía un detalle que debe haber facilitado la identificación de Hitler con el Führer del siglo IX: al parecer, Landolfo había sido parcial o totalmente castrado, ya que Eschenbach lo describía como «el hombre que era liso entre las piernas».
Se sabe que Hitler fue muy influenciable en su juventud, y que asimilaba con facilidad las ideas de quienes lo impresionaban, como Wagner y Nietzsche. La manía de poder de Landolfo y su desgraciada similitud anatómica con él debieron impresionar al joven Adolf, y existen razones para suponer que lo mismo sucedió con la magia negra. Otra fuente, además, proporciona una indicación clara de que Hitler se fijó en los símbolos mágicos desde el comienzo de su carrera política.
A lo largo de la segunda mitad del siglo XIX, los círculos pseudointelectuales alemanes estuvieron obsesionados por un movimiento compuesto de rituales paganos e ideas acerca de la pureza nórdica, inventado por un hombre llamado Guido von List, nacido en 1848 e hijo de un rico comerciante de artículos de piel y de botas altas que renunció al catolicismo cuando tenía catorce años, jurando solemnemente que un día construiría un templo en honor de Woden (también llamado Odín), dios de la guerra en la mitología escandinava.
Alrededor de 1870, Guido Von List contaba ya con un importante grupo de seguidores, dedicados a observar las fiestas «paganas» en los solsticios y equinoccios. En 1875 obtuvieron publicidad adorando al Sol bajo la figura de Baldur, el dios nórdico muerto en una batalla, que resucitó luego. El rito se celebró en lo alto de una colina cercana a Viena, y terminó cuando Von List enterró ocho botellas de vino, cuidadosamente colocadas para formar una svástica.
La svástica siempre fue un símbolo de la buena suerte, desde los tiempos más antiguos y en numerosas naciones; ha sido hallada en objetos chinos, mongoles e indoamericanos, aunque jamás, curiosamente, entre los pueblos judíos y árabes. Los antiguos griegos la empleaban para decorar objetos de cerámica, y los arquitectos medievales como friso decorativo en vidrieras. Asimismo, figura entre los motivos de decoración más antiguos de la misteriosa raza vasca.
La palabra svástica proviene del sánscrito su asti, que significa, traducido literalmente, «bueno es». De hecho la svástica, con sus brazos «suspendidos» como si el conjunto girara en el sentido de las agujas del reloj, simbolizaba al Sol y los poderes benéficos de la luz.
En los años veinte, cuando el movimiento Nacionalsocialista daba sus primeros pasos, Hitler pidió que se prepararan dibujos de un símbolo fácilmente reconocible, equivalente a la hoz y el martillo de los comunistas. El dentista Friedrich Krohn, que era también ocultista, sugirió una svástica sobre un disco blanco en un fondo rojo. El rojo simbolizaba la sangre y el ideal social; el blanco el nacionalismo y la pureza de la raza, mientras que la svástica representaría la «lucha por la victoria de los arios».
Hitler quedó encantado, salvo por un detalle: la tradicional svástica orientada hacia la derecha debía ser invertida para formar lo que el escritor Francis King denomina «una evocación del mal, la degeneración espiritual y la magia negra».
El doctor Krohn comprendió muy bien la intención de Hitler al cambiar el antiguo símbolo, ya que era socio de la Orden Germana que, con la Sociedad Thule, se habían apropiado de la organización demasiado amateur de Von List, donde ésta se había quedado en los años anteriores a la primera guerra mundial. Ambas sociedades -que se volvieron prácticamente intercambiables tanto en las ideas como en los socios- se componían al principio de oficiales y profesionales alemanes convencidos de que existía una gran conspiración internacional judía, respaldada por prácticas ocultistas. Para luchar contra esto, crearon su propia masonería nórdica, basada en el ocultismo, adornada por elaborados rituales, túnicas, cascos vikingos y espadas. Lo que es más importante, la Sociedad Thule -que tomó su nombre de la fabulosa tierra de Ultima Thule, una especie de paraíso terrenal- comenzó a reclutar nuevos miembros en las clases bajas y diseminó materiales antisemitas en sus varios periódicos, uno de los cuales, el Völkischer Beobachter, terminó por convertirse en el periódico oficial del partido nazi.
No hay dudas de que Hitler, tanto en sus épocas de pobreza en Viena como después, cuando se transformó en el líder del partido Nazi en los años veinte y treinta, sentía fascinación por algunas teorías ocultistas marginales. Una de ellas era la extravagante «teoría del hielo», un complicado conjunto de ideas propagadas por un ingeniero austríaco llamado Hanns Hörbiger. Éste afirmaba que los planetas habían sido creados por la colisión de estrellas como el Sol con grandes masas de hielo. Hörbiger sostenía que su sistema le permitía predecir el tiempo con exactitud. Algunos escritores ocultistas han sostenido que fueron los pronósticos de Hörbiger los que determinaron la desastrosa campaña rusa de Hitler.
Más tarde, Hitler se obsesionó con la posibilidad de hacer oscilar un péndulo sobre un mapa para encontrar objetos ocultos. La idea fue presentada a sus ayudantes por un arquitecto llamado Ludwig Straniak, otro oculista aficionado. Straniak demostró ante oficiales de la armada alemana su aparente habilidad para localizar naves en el mar, haciendo oscilar un péndulo sobre una carta del almirantazgo. Aquellos oficiales quedaron muy impresionados cuando Straniak señaló con exactitud en el mapa, el lugar donde se encontraba en ese mismo momento el acorazado Prinz Eugen, que estaba cumpliendo una misión secreta.
La relación de Hitler con la astrología y la predicción en general se ha debatido mucho. También se ha dicho que poseía poderes precognitivos y que eso le permitió prever la falta de oposición a las invasiones de Austria y Checoslovaquia. Pero en realidad, el verdadero talento de Hitler era su asombrosa capacidad para juzgar el estado de ánimo político de Europa... pero hasta esta intuición lo abandonó cuando decidió invadir Polonia, en 1939.
Mundo De Hielo
Las teorías cosmológicas de un herrero convertido en ingeniero llegaron a ser uno de los fundamentos de la visión del mundo nazi.
Hanns Hörbiger, creía que entre «los materiales cósmicos de construcción» que componen el Universo había agua en su «forma cósmica»: hielo. Este hielo forma grandes bloques que giran alrededor de las estrellas jóvenes. Ignorando las leyes de Kepler, que dicen que los cuerpos en órbita se mueven formando una elipse, Hörbiger sostenía que esos bloques de hielo siguen un camino espiral de modo que, finalmente, se precipitan contra la estrella, causando una enorme explosión. La estrella despide entonces una masa de materia derretida que gira y forma un nuevo sistema solar.
La creencia de que los planetas describen una órbita espiral llevó a Hörbiger a afirmar que, originalmente, había cuatro lunas alrededor de la Tierra y que la que se conoce es la única que queda. La última colisión de una luna con la Tierra, hace unos 13.000 años, causó, según él, la desaparición de la Atlántida, el continente que los nazis consideraban la cuna de la raza aria.
Himmler quedó muy impresionado por las teorías de Hörbiger e hizo publicar un tratado sobre la teoría del hielo cósmico dentro de una serie de manuales para los SA (el brazo paramilitar del partido Nazi). Y el mismo Hitler declaró que construiría un observatorio, en la ciudad de Linz, dedicado a los tres grandes cosmólogos: Copérnico, Kepler y... Hanns Hörbiger.
¿Fue Hitler un nigromante?
Adolf Hitler poseía una extraordinaria habilidad para influir en los demás. Pero, ¿a qué se debía su carisma? ¿A la fuerza de su personalidad, al hipnotismo... o a la magia negra? ¿Podía embrujar a la gente?.
Karl Dönitz, comandante de la flota alemana de submarinos, intentaba encontrarse con Hitler lo menos posible, porque sentía que el «poder de sugestión» del Führer lo perjudicaba.
La finalidad de todos los magos es actuar sobre las fuerzas naturales. Se proponen dominar las infinitas fuerzas del cosmos y utilizarlas, como una espada, para sus propios fines. Por definición, un mago que intenta servirse de esas fuerzas en beneficio propio, sin un propósito más elevado, practica la magia «negra». Según la mayoría de las escuelas de pensamiento mágicas, termina pagando un precio muy alto por su orgullo. Con frecuencia acaba siendo poseído por los espíritus que invoca y resulta destruido por ellos. En opinión de varios ocultistas, Adolf Hitler era un poderoso mago negro.
Hitler pasó mucho tiempo estudiando misticismo oriental, astrología, hipnotismo, mitología germánica y otros aspectos del ocultismo. En 1909 había entrado en contacto con el doctor Jörg Lanz von Liebenfels, un ex monje cistercense, que dos años antes había creado el templo de la «Orden de los nuevos templarios» en el semiderruido castillo de Werfenstein, en las riberas del Danubio.
El aristocrático nombre de Von Liebenfels era ficticio: cuando nació era sólo Adolf Lanz, y procedía de una familia burguesa. Sus seguidores eran pocos, pero ricos.
Discípulo de Guido von List, hacía flamear una bandera con una svástica en sus almenas, practicaba ritos mágicos y publicaba una revista llamada Ostara, en la que hacía propaganda del ocultismo y del misticismo racial; el joven Hitler era un ávido suscriptor. En 1932, Von Liebenfels le escribió a un colega diciéndole: Hitler es uno de nuestros discípulos... algún día comprobará usted que él, y nosotros a través de él, triunfaremos y crearemos un movimiento que hará temblar al mundo.
Otra de las afirmaciones del ex monje Von Liebenfels fue que habría que establecer granjas de cría humanas para «erradicar los elementos eslavos y alpinos de la herencia germana», adelantándose en más de 20 años a la idea que concibió Himmler de una granja con sementales SS.
Cuando empezó la primera guerra mundial, Hitler parecía poseer ya una firme convicción acerca de su elevada misión; como mensajero, en el frente corrió enormes riesgos, como si supiera que el destino aún no le permitiría morir. Cuando terminó la guerra había desarrollado un curioso poder de influencia sobre quienes lo rodeaban, poder que le sería sumamente útil hasta el final de su camera.
Una y otra vez, la idea de que Hitler estaba «poseído» aparece en los escritos de quienes lo rodeaban. Su misterioso poder constituía una pesadilla para los altos cargos del estado. Una vez, por ejemplo, el doctor Hjalmar Schacht, el mago financiero de Hitler, pidió a Hermann Göring que hablara con el Führer acerca de un detalle secundario de política económica. Pero, una vez en presencia de Hitler, Göring descubrió que no podía plantear el asunto. Le dijo a Schacht que con frecuencia decidía hablarle de algo a Hitler, pero cuando estaba frente a frente con él se desanimaba completamente.
El almirante Dönitz, que estuvo al frente de la flota de submarinos del Reich y que llegó a ser comandante supremo de la marina de guerra, tenía tanta conciencia de la influencia del Führer, que evitaba su compañía para conservar intacto su propio juicio:
Trataba de evitar al máximo los encuentros con Hitler, ya que tenía la sensación de que preservaría mejor su capacidad de iniciativa, y también porque, tras varios días en el cuartel general, el almirante Dönitz siempre tenía la sensación de que debía liberarse de su poder de sugestión... Sin duda, él tenía más suerte que su estado mayor, constantemente expuesto al poder y a la personalidad de Hitler.
El 7 de abril de 1943, Josef Goebbels registró en su diario un ejemplo notable del uso que hacía Hitler de su personalidad. Mussolini, el dictador italiano, visitaba Alemania en un estado de profunda depresión y agotamiento.
Hitler logró volver a encaminar a Mussolini. En el curso de esos cuatro días, el Duce sufrió un cambio completo. Cuando bajó del tren, al llegar, el Führer pensó que parecía un anciano derrotado. Cuando se marchó, estaba de nuevo en buenas condiciones, listo para lo que viniera.
En marzo de 1936 Hitler hizo una declaración que resumía con precisión las impresiones de quienes lo conocían mejor: «Voy por donde la Providencia me dicta, con la seguridad de un sonámbulo.»
Este espíritu rector -si eso es lo que era- no siempre respetaba a su anfitrión. Son bien conocidos los ataques de furia de Hitler, durante los cuales echaba espuma por la boca y caía al suelo. El relato de su confidente, Hermann Rauschning, en su libro Habla Hitler es aún más impresionante:
Despierta por la noche, gritando y sufriendo convulsiones. Pide ayuda y parece semiparalizado. Es presa de un pánico que le hace temblar hasta el punto que la propia cama se agita. Emite sonidos confusos a ininteligibles, jadeando como si estuviera al borde de la sofocación...
Hitler no siempre estaba seguro de las intenciones de su «espíritu guía». Tenía pánico a los malos presagios. Albert Speer, que fue el arquitecto personal de Hitler y su ministro de Producción bélica, contó un incidente, acaecido en octubre de 1933, que hizo que el Führer se sintiera profundamente inseguro: Estaba presidiendo la colocación de la primera piedra de la Casa del Arte Germano, en Munich, que había sido diseñada por su amigo Paul Ludwig Troost y que, para Hitler, encarnaba los más elevados ideales de la arquitectura teutónica. Mientras golpeaba la piedra con un martillo de plata, la herramienta se rompió en su mano. Durante casi tres meses, Hitler fue aquejado de melancolía; más tarde, el 21 de enero de 1934, Troost murió. El alivio de Hitler fue inmediato. Le dijo a Speer: «Cuando el martillo se rompió supe que se trataba de un mal presagio. Algo va a suceder, pensé. Ahora sabemos por qué se rompió. El arquitecto estaba destinado a morir.»
Heinrich Himmler
Josef Goebbels fingía interesarse por el ocultismo y la astrología para complacer al Führer; hasta aprendió a montar horóscopos. Tal vez Rudolf Hess fuera también un aficionado. Pero sólo había un verdadero «aprendiz de brujo» en el círculo íntimo de Hitler: Heinrich Himmler.
Heinrich Himmler nació en un hogar de clase media en Munich en 1900. Himmler, que fue un joven débil, pálido y sin carácter, cuya miopía le obligaba a llevar gafas de gruesos cristales, se transformó en un nazi fervoroso a comienzos de los años veinte, y fue nombrado secretario de la oficina de propaganda del partido en la Baja Baviera. Allí, en su pequeño despacho, hablaba con una fotografía de Hitler que había en la pared, mucho antes de conocerlo en persona. Aunque, sin duda, tenía dotes de organizador, el aspecto de Himmler provocaba burlas, y fue casi en broma que Hitler lo nombró jefe de las SS, fuerza protectora constituida por un grupo de 300 hombres con misión de guardaespaldas.
Pero ya en 1933 Himmler había transformado las SS en una organización súmamenta fuerte, y se permitió el lujo de purgarla, reteniendo sólo a hombres con las mejores características físicas «germanas» e insistiendo en que sus oficiales debían probar la inexistencia de judíos entre sus antecesores por lo menos hasta 1750. Tras un largo noviciado casi místico, a los reclutas se les entregaba una daga ceremonial y quedaban autorizados a llevar el uniforme negro de las SS con una calavera de plata. Desde ese momento quedaban obligados a asistir a «ceremonias neopaganas de una religión específica de las SS, creada por Himmler y derivada de su interés por el ocultismo y la adoración de Woden, dios de la guerra en la mitología escandinava ».
Himmler había abandonado su fe católica por el espiritismo, la astrología y el mesmerismo al final de su adolescencia. Estaba convencido de ser la reencarnación de Enrique el Cazador, fundador de la casa real de Sajonia, muerto en 936. Todos esos elementos fueron puntualmente incorporados a su «religión» destinada a las SS.
Himmler creó nuevas festividades en el puesto de fiestas cristianas, como Navidad y Pascua; redactó ceremonias de matrimonio y bautismo -aunque creía que la poligamia servía mejor los intereses de la élite SS- y hasta dio públicas instrucciones acerca de la forma correcta de suicidarse.
El centro del «culto» de las SS fue el castillo de Wewelsburg, en Westfalia, que Himmler compró en ruinas en 1934 y reconstruyó durante los 11 años siguientes. El vestíbulo central, donde se celebraban los banquetes, contenía una enorme mesa redonda con 13 sillones que parecían tronos, en los que se sentaban Himmler y doce de sus «apóstoles» más queridos. Debajo de este vestíbulo se encontraba el «vestíbulo de los muertos» donde se levantaban trece peanas en torno a una mesa de piedra. A medida que los integrantes del círculo íntimo de las SS morían, se quemaba su escudo de armas que, junto con sus cenizas, era colocado en una urna sobre una de las peanas, donde era venerado.
Desde esta atmósfera grotesca y teatral, Himmler instigó el genocidio sistemático que el Tercer Reich emprendió en sus últimos años. Millones de judíos, gitanos, homosexuales y personas que, en general, no se adaptaban a las ideas del Führer y a las suyas, fueron asesinados. Muchas de esas atrocidades tenían su origen en las extrañas teorías de Himmler. Por ejemplo, su creencia en el poder del «calor animal» hizo que se realizaran experimentos en los que las víctimas eran sumergidas en agua helada y después revividas si tenían suerte siendo colocadas entre los cuerpos desnudos de prostitutas. En otra ocasión, decidió que había que realizar una estadística sobre la medida del cráneo de los judíos, pero como sólo valían los cráneos de los muertos recientes, cientos de personas fueron decapitadas con este fin.
Menos horrorosas pero igualmente demenciales fueron las investigaciones sobre el movimiento Rosacruz, el significado ocultista de las torres góticas y el sombrero de copa de Eton y el poder mágico de las campanas de Oxford que, según decidió Himmler, habían hechizado a la Luftwaffe, impidiéndole infligir daños serios a la ciudad.
El escritor ocultista J. H. Brennan llegó a sugerir que Himmler era una «no persona», un zombi sin mente ni alma propia, que absorbía la energía de Hitler como una sanguijuela psíquica. Francis King ha señalado que los grandes mitines de Nüremberg, presididos por Hitler en sus momentos de máxima «posesión» , reunían las condiciones necesarias para lo que algunos cultos mágicos describen como un «cono de poder»: los reflectores iluminaban el cielo nocturno formando un dibujo cónico sobre las enormes multitudes, lo cual generaba un gigantesco brote de emoción centrado en la figura glorificada de Hitler.
Pero si Himmler era influenciado por la magia maligna, también podía ser influenciado para hacer el bien. El inverosímil instrumento de ese bien fue un masajista gordo y rubio que también era ocultista y se llamaba Félix Kersten. Había aprendido osteopatía y técnicas asociadas con un misterioso médico chino, el doctor Ko, un ocultista y místico que, al parecer, desarrolló los latentes poderes psíquicos de Kersten. Kersten se hizo famoso y, en 1938, tuvo que atender a Himmler, quien sufría de calambres crónicos en el estómago. Desde ese momento, el jefe de las SS dependió casi totalmente de Kersten, quien en varias ocasiones pudo salvar las vidas de cientos de judíos gracias a su dominio sobre la mente de Himmler. En la postguerra, una comisión investigadora llegó a la conclusión de que los servicios que Kersten había prestado a la humanidad y a la causa de la paz eran «tan destacados, que no se encuentran precedentes comparables en la historia».
Un poder impresionante
Utilizando simplemente su fuerza de voluntad, por ejemplo, Kersten persuadió a Himmler en más de una ocasión de que postergara el exterminio de prisioneros en campos de concentración. Kersten insistía e insistía hasta que Himmler dejaba de lado el asunto. El masajista también logró influir, al menos en parte, en Himmler, interpretando mal algunos horóscopos, en los que Himmler creía con más fervor que el propio Hitler.
Desde mediados de 1942, Kersten se preocupó por sembrar en la mente de Himmler la idea de que debía intentar firmar la paz con los aliados occidentales y, aunque en varias ocasiones el Reichsführer estuvo casi convencido, no pudo contrarrestar el enorme poder de la autoridad de Hitler.
La política de Hitler cuando Alemania se acercaba al colapso se correspondió exactamente con lo que podía esperarse del pacto de un mago con los poderes del mal. La esencia de ese pacto reside en el sacrificio: una orgía de sangre y destrucción.
Según Hitler, las bajas nunca son demasiado grandes. Son la semilla de la futura grandeza. Pareciera que Hitler deseaba bajar a su tumba acompañado de sacrificios humanos; como si se tratase de un héroe antiguo.
Aunque sabía que ya no había esperanzas, Hitler aguardó en su bunker hasta el 30 de abril de 1945, y allí, según cuenta la historia oficial, se suicidó junto a Eva Braun, con quien acababa de casarse. La fecha no puede ser una coincidencia: desde el punto de vista ocultista, resulta enormemente significativa. Se trata del día que termina en la Noche de Walpurgis, festividad celebrada en grandes regiones del centro y norte de Europa, también conocida como la noche de brujas, la más importante festividad de los poderes de las tinieblas.
Adolf Hitler y el ocultismo: La lanza de Longinos
La lanza sagrada que atravesó el costado de Cristo en su crucifixión llegó a las manos de los guerreros teutónicos, quienes la convirtieron en su talismán. En el siglo XX, Hitler, que conocía su significado místico, se apoderó de ella.
En 1913, Adolf Hitler era no más que un miserable ex estudiante de arte que intentaba en vano ganarse la vida vendiendo pequeñas acuarelas por las calles de Viena. Ocasionalmente, cuando el frío le impedía salir a la calle, vagaba por los corredores del museo del palacio Hofburg. Se sentía especialmente fascinado por un conjunto de piezas valiosas, conocidas como «las insignias de los Habsburgo». Entre ellas el joven Hitler prestaba especial atención a la Lanza, que la leyenda identifica con la que atravesó el costado de Cristo después de que éste expirara en la Cruz.
La leyenda de la Santa Lanza se origina en el Evangelio según San Juan donde se lee: “... pero llegando a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le rompieron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó con su lanza el costado y al instante salió sangre y agua. El que lo vio da testimonio y su testimonio es verdadero; él sabe que dice verdad para que vosotros creáis; porque esto sucedió para que se cumpliese la Escritura: No romperéis ni uno de sus huesos”. Y otra Escritura dice también: “Mirarán al que traspasaron”.
Otras tradiciones orales y escritas, que comenzaron con los primeros cristianos y continuaron en la Edad Media, aseguran que el rico judío José de Arimatea se preocupó de preservar la cruz, los clavos, la corona de espinas y el sudario con el que Jesús se levantó al tercer día. Por medio de las claves que dejó José, Helena, la madre del primer emperador cristiano, Constantino, pudo redescubrir estas reliquias.
Pero, según las mismas tradiciones, José habría empezado su colección antes de la muerte de Cristo. Después de la última cena guardó la copa en la que Jesús había consagrado el pan y el vino, y luego de la Resurrección, José conservó la copa junto con la lanza citada en el Evangelio. Estos elementos fueron llamados respectivamente, el Santo Grial y la Santa Lanza.
Varios escritores medievales vincularon el destino del Santo Grial y de la Santa Lanza con las aventuras del Rey Arturo y los Caballeros de la Mesa Redonda, sobre todo con Lanzarote, Gawain y Perceval.
Paralelamente a estas historias -basadas en tradiciones celtas y en fragmentos de hechos históricos- subsistía la historia de que la Lanza, por lo menos, había sobrevivido a los siglos, pasando a veces a buenas manos y a veces a otras menos dignas. Quien la poseía adquiría un poder que podía ser usado para el bien o para el mal.
Las tradiciones germánicas afirman que la lanza de los Habsburgo fue llevada como talismán por Carlomagno, en el siglo IX, durante 47 campañas victoriosas. También le habría conferido poderes de clarividencia. Carlomagno murió cuando la dejó caer accidentalmente.
La lanza pasó a manos de Heinrich el Cazador, quien fundó la casa real de Sajonia y empujó a los polacos hacia el este. Después de pasar por las manos de cinco monarcas sajones, llegó a manos de los Hohenstauffen de Suabia, que les sucedieron. Un destacado miembro de esta dinastía fue Federico Barbarroja, nacido en 1123. Antes de morir, 67 años más tarde, Barbarroja conquistó Italia y obligó al Papa a exiliarse; pero al igual que Carlomagno, Barbarroja cometió el error de dejar caer la lanza mientras vadeaba un arroyo en Sicilia. Murió pocos minutos después.
La fascinación de la lanza
¿Qué atractivo podía ofrecer la Santa Lanza, un símbolo cristiano, para el ex católico y violentamente anticristiano Adolf Hitler? Ya se había entregado a violentos desvaríos antisemitas y sostenía su condena al cristianismo como «la última consecuencia del judaísmo».
Parte de la respuesta se encuentra en una tradición ocultista medieval vinculada con la historia de la Santa Lanza. Como cuenta el evangelio de San Juan, el soldado romano que hirió el cuerpo de Cristo cumplió, sin saberlo, las profecías del Antiguo Testamento (los huesos de Cristo no serían rotos). Si no hubiese hecho lo que hizo, el destino de la humanidad habría sido diferente. Según San Mateo y San Marcos, la verdadera naturaleza de Cristo fue revelada en ese momento al soldado, que se llamaba Cayo Casio Longinos.
Para la mentalidad ocultista, un instrumento usado para un propósito tan importante se transforma en un foco de poder mágico. Una cosa no es sagrada porque es buena. Es sagrada porque contiene un poder misterioso y terrible. Es tan poderosa para el bien o el mal. Si es mal usada, por importantes y comprensibles que sean las razones, las consecuencias pueden ser catastróficas para personas totalmente inocentes.
Hitler tenía conciencia de este concepto ya en 1912 y el 13 de octubre de 1938, la lanza y otros objetos fueron cargados en un tren blindado provisto de una guardia de SS, y cruzaron la frontera alemana. Fueron instalados en el vestíbulo de la iglesia de Santa Catalina, donde Hitler pensaba crear un museo de guerra nazi. Los allegados creían que cuando Hitler tuviera la lanza en su poder, sus ambiciones latentes de conquista empezarían a crecer y florecer.
Si los conocimientos de Hitler sobre la historia de la lanza eran tan amplios tiene que haber estado al tanto de las leyendas sobre el destino de Carlomagno, Barbarroja y todos cuantos la habían blandido como un arma y habían perecido cuando escapó a su control. La leyenda parece haber sido confirmada por una inquietante coincidencia que marcó el final de su conexión con la Lanza.
Después de los intensos bombardeos aliados de octubre de 1944, durante los cuales Nüremberg sufrió enormes daños, Hitler ordenó que la lanza, junto con el resto del tesoro de los Habsburgo, fuera enterrada en una bóveda construida especialmente. Seis meses después, el Séptimo Ejército norteamericano rodeó y comenzó a bombardear la antigua ciudad hasta que el 20 de abril de 1945 -el día en que Hitler cumplía 56 años- la bandera norteamericana fue izada sobre las ruinas.
Durante los días siguientes, mientras las tropas norteamericanas localizaban a los supervivientes nazis y comenzaba el largo proceso de los interrogatorios, la Compañía C del Tercer regimiento del Gobierno Militar, al mando del teniente William Horn, era enviada en busca del tesoro de los Habsburgo. Por casualidad, un proyectil había facilitado su tarea, volando una pared de ladrillo y dejando a la vista la entrada de la bóveda. Después de algunas dificultades con las puertas de acero de la misma, el teniente Horn entró en la cámara subterránea y echó una ojeada a la polvorienta oscuridad. Allí, sobre un lecho de descolorido terciopelo rojo, estaba la fabulosa lanza de Longinos. El teniente Horn extendió la mano y tomó posesión de la lanza en nombre del gobierno de los Estados Unidos. La fecha, 30 de abril de 1945, está registrada en los textos de historia.
Y por más escépticos que sean algunos críticos acerca del ocultismo en general y de las leyendas de la Santa Lanza en particular, también es un hecho histórico que a cuatrocientos cuarenta kilómetros de distancia, en un bunker de Berlín, Adolf Hitler eligió esa misma tarde para tomar una pistola y quitarse la vida.